Subcomisario procesado con prisión
En la tarde de la pasada jornada el funcionario de Radio Patrulla que denunció las irregularidades que rodearon la detención del joven David Martins Moreira, de 27 años, en la Seccional 12ª, concurrió a la sede del Ministerio del Interior para dialogar con el titular de la Fiscalía Nacional de la Policía, doctor Héctor Di Giácomo.
Antes de ingresar a la reunión el funcionario manifestó: «Volvería a hacer lo mismo. Es mi obligación, ese es mi trabajo», y lo que pasó «fue una atrocidad».
«Fue una atrocidad lo que hicieron. El procedimiento no es de Radio Patrulla, el procedimiento es de la seccional. Lo que nosotros hacemos es colaborar en la detención, pero después el procedimiento es de la seccional, no como muchos dijeron», dijo.
Luego de la reunión con Di Giácomo fue recibido por la ministra Tourné, que le agradeció personalmente su honestidad y lo premió con una medalla.
La secretaria de Estado, luego de reconocer al funcionario señaló que «son unos defenestrados los que hicieron esto (la paliza que terminó en homicidio)».
Además, el efectivo de Radio Patrulla y otro policía que presenció las agresiones que le propinaron a la víctima estuvieron prestando declaración ante el juez de la causa durante la tarde de ayer.
Fuentes judiciales confirmaron a LA REPUBLICA que la declaración de ambos policías es fundamental para esclarecer los hechos, debido a que hicieron parte del operativo en el que se detuvo al joven, que fue llevado a cabo por funcionarios de la Seccional 12ª, cumpliendo funciones de apoyo.
El policía agregó que fue él quien solicitó al juez que le tomara declaración «cuando se estaba realizando la reconstrucción de los hechos».
Por su parte, el juez penal de 12º Turno, doctor Nelson Dos Santos, quien lleva adelante la causa, manifestó al mediodía de ayer que «no tenía conocimiento sobre supuestas amenazas de muerte que el efectivo habría recibido tras su declaración».
Sin embargo, en la tarde el fiscal policial Di Giácomo indicó a LA REPUBLICA que él mismo presentó la denuncia acerca de las amenazas ante el magistrado del caso y el de Turno.
Al mismo tiempo el jefe de Policía de Montevideo, Nestor Artigas Lema, se reunió con el oficial y otros funcionarios de Radio Patrulla que presenciaron la golpiza. A estos el jerarca pretende cambiarles su rol policial, para que no permanezcan en la calle patrullando.
El fiscal de Policía, Héctor Di Giácomo, realizó esta tarde, con presencia de los oficiales denunciantes, una inspección ocular en el lugar donde sucedieron los hechos y les preguntó que era lo que habían visto. Antes se había entrevistado con ellos y con algunos testigos que estuvieron en parte del trayecto del móvil hacia la comisaría.
«Estoy interesado en conocer ubicaciones, distancias, para conocer mejor cómo fueron los hechos», enfatizó.
También informó el fiscal policial que se han tomado medidas precautorias por la seguridad de los que atestiguaron.
Y aclaró: «Esta es una investigación colateral que espera la resolución final del juez para comenzar a delinear los resultados finales de la misma y el informe de la Fiscalía acerca de lo sucedido. Falta el centro de la investigación. Falta hablar con los procesados. Lo que va a suceder en breve».
Al caer la tarde de ayer el juez Dos Santos determinó el procesamiento con prisión del subcomisario.
El magistrado dijo a LA REPUBLICA que se seguirá con las indagatorias pero que no citó a nadie a declarar, por ahora, aunque no descarta que eso pueda suceder en las próximas horas.
La Justicia ya había dispuesto el procesamiento con prisión de un suboficial, un cabo y un agente por «un delito de abuso de autoridad en concurso formal con un delito de homicidio a título de dolo eventual», y el del comisario de la comisaría de Parque Posadas por «un delito de encubrimiento».
Recordemos que todo comenzó con una denuncia anónima de una vecina que llamó al 911 e informó que había un joven en «actitud sospechosa». Efectivos de la Seccional 12ª que se dirigieron al lugar interpretaron que ese sujeto era el indicado por los vecinos y comenzaron a correrlo. El joven se resistió y se trenzó a golpes con los efectivos. Un móvil de Radio Patrulla asistió al lugar para brindar apoyo e intentar inmovilizar al joven. El agente de Radio Patrulla fue quien radicó la denuncia por los malos tratos de los policías.
Una vez que llegaron a la Seccional 12ª el joven fue enviado a una de las celdas, donde se desmayó. Inmediatamente fue trasladado al Hospital Filtro, pero según fuentes de la investigación ingresó muerto.
La víctima no poseía antecedentes penales. Como menor, había registrado una anotación policial pero no por una falta o delito de gravedad. El joven era oriundo de Melo, Cerro Largo, y alternaba su vida entre esa ciudad y la capital uruguaya, donde reside su madre.
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