Padrastro la obligaba a robar y la madre a vender droga
Como medida preventiva, la Justicia de Menores dispuso en la víspera que la involuntaria protagonista de esta historia fuera ingresada al Centro de Ingreso de Adolescentes Femeninas (CIAF) del Instituto Nacional del Menor (Iname), al tiempo que se le inició un procedimiento por rapiña.
A la medida de privación de la libertad se le puso un plazo primario de 30 días, mientras se investigan las denuncias que la pequeña lanzó sobre su entorno familiar.
Fuentes del Iname indicaron a LA REPUBLICA que sobre las 15 se produjo la entrada a la institución. Los primeros datos recabados señalan que la niña ya habría estado en alguna oportunidad bajo la custodio del Iname, pero no por situaciones delictivas sino por cuestiones de amparo.
Ante los funcionarios a cargo del establecimiento, MMDLSP repitió lo que había dicho ante los policías de la Seccional 15ª que la habían detenido.
Que la madre le daba «porros» para vender y quien vendría a ser su padrastro le pegaba si no delinquía. Incluso habría sido obligada a consumir drogas cuando cometió el último asalto.
Esta realidad, que configura un diagnóstico de maltrato infantil, se conoce a solo 24 horas de trascender que un niño de 11 años había atracado una panadería con un revólver calibre 38 largo en Flor de Maroñas.
Durante todo 2000 el Iname recibió en la Línea Azul 1.486 llamadas que denunciaban casos de maltrato infantil, muchas de las cuales permitieron que las víctimas fueran amparadas a tiempo por la institución. (Ver página 21)
A buscar hielo
El pasado 10 de enero MMDLSP de 13 años llegó hasta la casa de una conocida del barrio Malvín Norte, una niña de 11 años que se encontraba sola. La primera, con el pretexto de que precisaba hielo, ingresó a la vivienda.
Pero cuando estaba por recibir lo que había solicitado tomó un cuchillo de la cocina y se lo puso en el cuello a la vecinita.
De esta manera la amenazó para que no le impidiera huir con las dos bicicletas que había en la casa. Luego, la víctima contó lo que había pasado a sus mayores y estos radicaron la denuncia correspondiente en la comisaría.
El viernes, los funcionarios de la Seccional 15ª se trasladaron al barrio y procedieron al arresto de la menor en Calle 30.
Pero cuando la estaban por subir a un patrullero, un grupo de habitantes del lugar se congregó en torno a los móviles oficiales e intentó rescatar a la niña.
La situación se tornó violenta cuando las personas comenzaron a atacar con piedras y palos a los uniformados.
Llegaron a lesionar al conductor de una moto policial al que le atravesaron un madero en la rueda trasera, provocando su caída al pavimento.
Finalmente, la Policía logró salir de la zona y condujo a la muchachita a la comisaría donde reveló sus condiciones de vida, quedando de inmediato a disposición de la Justicia de Menores.
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