Investigadores: "Actuaban como si pensaran que eran totalmente impunes"

Una red delictiva enquistada en todos los sectores sociales

El contenedor cargado con 800 mil maquinitas de afeitar cuya marca había sido falsificada y con casi 500 mil cajillas de cigarrillos también truchos, descubierto el miércoles pasado en la zona franca de Nueva Palmira, no será el último que se descubra.

Así lo confiaron anoche a LA REPUBLICA altas jerarquías de Inteligencia del Ministerio del Interior, involucradas de lleno en los trabajos que se vienen realizando. Tal como se informara en la víspera, esa última incautación (avaluada en al menos un millón de dólares) permitió cerrar uno de los círculos de la organización y dejar establecido que los procedimientos realizados en Colonia, Artigas, Salto, Cerro Largo, y Montevideo golpearon a una misma mafia. Las fuentes no dudaron en afirmar que se está –de acuerdo a los elementos que se tienen en la mesa de trabajo– ante la organización delictiva de mayor envergadura que hasta el momento se hubiera podido detectar e incriminar.

 

Dos frentes

El grupo viene siendo investigado en varios frentes en la órbita judicial. El primero de ellos fue abierto, tal como fuera informado por este medio en profundidad a finales de 2000, por el juez letrado de Carmelo a instancias de un operativo del grupo Grid de la Dirección Nacional de Aduanas.

Los actuantes descubrieron un contenedor de cigarrillos Marlboro, pero en realidad el tabaco era trucho, tal como quedó comprobado por los análisis realizados por la firma Abal Hermanos.

El segundo y más fuerte surgió a raíz de una actuación de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) a cargo del inspector Luis Pereira Saldías en el departamento de Artigas, que consistió en descubrir una serie de depósitos ubicados cerca de la Jefatura de Policía local, repletos de cigarrillos truchos y de maquinitas de afeitar por valor también de un millón de dólares.

En la oportunidad un policía fue detenido y el subjefe de Policía fue destituido por el Ministerio del Interior, por inoperante. Allí surgieron los primeros procesamientos. En la oportunidad también se detuvo a un capitán retirado de la Marina y se incautó documentación de vital importancia, a la vez que se le pidió al juez interviniente el levantamiento del secreto bancario de varias cuentas de los implicados. Las fuentes consultadas dijeron que hasta el momento el magistrado no concedió este pedido.

De manera casi paralela en Salto, la Jefatura de Policía y la receptoría local de Aduanas detectaron otro depósito de cigarrillos de contrabando, por valor cercano al medio millón de dólares. Allí también hubo personas procesadas, dedicadas a la colocación de la mercadería en el mercado departamental. En Cerro Largo se detuvo a un aduanero de Río Branco

 

Procesamientos

Si bien en cada lugar donde hubo actuaciones los jueces locales abrieron expedientes, la jueza Penal de 17º Turno, Ana Lima, tiene en Montevideo la parte sustancial de las pesquisas.

Desde la mañana de ayer la magistrada comenzó la fase indagatoria. Hay diez personas detenidas, entre ellas el policía de Artigas que ya había sido detenido en su departamento y un hermano de él, otros tres artiguenses, dos despachantes de Aduanas, un individuo de Colonia con conexiones en la zona franca de Nueva Palmira, un aduanero y el ex militar que había logrado deslindar responsabilidades en Artigas. Todo indica que en la presente jornada la Justicia resolverá el procesamiento de parte de los involucrados, en virtud de que todos los detenidos fueron a pedido de la magistrada que venía siguiendo el caso desde lo ocurrido en Artigas en diciembre de 2000.

 

Enquistada

De acuerdo a las consultas hechas en los investigadores, quien aparece como el cerebro o cara visible del grupo es el ex militar. Pero no es el jefe ni el último de la pirámide: «Atrás evidentemente están los financistas, que son los que más se cuidan en dar la cara».

En este sentido se puntualizó que esta organización comenzó a operar hace años y que en su inicio realiza importaciones de manera legal. Pero con el paso del tiempo y la corrupción del sistema, fue mezclando negocios ilegales como el contrabado, hasta llegar a la ilegalidad total de contrabandear y falsificar productos.

Para llegar a este nivel contó con la complicidad de funcionarios policiales, aduaneros, despachantes de Aduanas y una red de distribución que le permitía comercializar los importantes volúmenes en el reducido mercado local. Los cigarrillos vienen de China, lo cual da la pauta de la infraestructura.

Al preguntarse si era posible llegar a ese nivel de enquistamiento sin el apoyo de grupos de poder e influencia, la fuente no arriesgó una opinión pero aseguró que la organización en sí tiene un poder hasta ahora nunca dimensionado en una banda delictiva. «Aún no pudimos determinar el poder real de la banda», apuntó. Hasta el momento se han estimado las incautaciones en un valor cercano a los tres millones de dólares, pero resulta imposible dimensionar el volumen real de las maniobras, en virtud del tiempo en el que se venían desempeñando.

Una alta fuente de Inteligencia dijo: «Creían que tendrían impunidad de por vida. Al menos así se sentía el capitán».

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