Cayó en manos de la policía la pareja que mató a los fleteros
La policía estaba tras la pista de una mujer y un hombre por el crimen de los fleteros que trabajaban para una casa de electrodomésticos, por lo que se realizó un allanamiento en La Teja, pero la moradora de dicha vivienda se presentó por voluntad propia y poco más tarde quedó comprobado que nada tenía que ver; horas más tarde, en el mismo barrio se detenía a la verdadera involucrada y su marido que es un policía con licencia médica por estar en tratamiento psiquiátrico.
Los investigadores de la División de Homicidios lograron incautar el arma homicida, que es una pistola calibre .765, además de todos los efectos que la pareja se robó de la camioneta de sus víctimas.
Según han declarado los detenidos, identificados ella como E.B., de 30 años y A.L.P., de 35, quien es integrante de la Guardia Metropolitana pero está de licencia por encontrarse bajo tratamiento psiquiátrico, su intención siempre fue la del robo, pero el hecho, argumentaron, se les fue de las manos; lo que dijeron desencadenó en que terminaran matando a los dos trabajadores.
En lo que no coinciden es en que ninguno se hace responsable de los dos disparos que le efectuaron en la cabeza a Walter Alvaro Borsani Cambón, de 42 años y el disparo que le dieron en la boca a Aldo Daniel Russi Guizzo, quien tenía 25 años, vale recordar que el joven tenía también un profundo corte en la garganta
Según fuentes policiales, la pareja contó, que habían llegado hasta la casa de venta de electrodomésticos donde eligieron un televisor, un lavarropas, teléfonos celulares, un equipo de música y una máquina de cortar pelo, lo cual dijeron que pagarían al momento de que les fuera entregado. Para esto marcaron como dirección una finca en el Camino Rigel, que está ubicado en una zona rural y despoblada.
De acuerdo a sus testimonios, cuando llegaron al lugar que habían planificado para cometer la rapiña, los dos trabajadores se habrían resistido a la misma, por lo cual los mataron y dejaron sus cuerpos en la cuneta a un costado del camino. La pareja se montó en la camioneta del flete y emprendieron viaje hacia su casa en La Teja, donde descargaron todas las mercaderías y, cuando iban camino a deshacerse del vehículo y por consiguiente de las evidencias, el mismo se quedó sin combustible, por lo que intentaron incendiarlo usando alcohol, lo cual tampoco les funcionó.
Una de las piezas claves para el esclarecimiento del doble crimen fue la filmación de las cámaras de seguridad de otro comercio, donde la pareja intentó hacer lo mismo previamente, pero no le funcionó porque les exigían pagar antes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad