Reclusos procesados
Mariana Rabinovich – San José
Según las informaciones recibidas por LA REPUBLICA de fuentes judiciales, Néstor Peña Otero –alias Rambo–, acusado de quemar con pocos días de diferencia a dos reclusos con agua hirviendo, resultó procesado por lesiones personales intencionales por el primero de los dos ataques. Sin embargo, en el segundo caso y también de acuerdo a las fuentes consultadas, la víctima declaró ante el juez que sus quemaduras de 1 y 2º grado se las había infligido él mismo, por accidente, al derramársele sobre su cuerpo agua caliente del termo. El tercer declarante, Alejandro De Armas, fue procesado por homicidio en grado de tentativa por el apuñalamiento del preso Ferraro, quien aún se encuentra internado.
Las agresiones y enfrentamientos registrados en el establecimiento carcelario llegaron al extremo de cobrar la vida de un preso, asesinado por otro con un revólver calibre 38, arma que se encontraba escondida en la celda de Rambo y que utilizó su compañero y «ladero», Edward Salandrú, para ultimar a Juan Carlos Ruiz Cándido.
Ante la evidente existencia de un arma en el Penal en poder de los presos y la sospecha de que no sea la única, las autoridades profundizaron investigaciones y requisas, descubriendo el domingo de noche, tres armas blancas de fabricación extracarcelaria.
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