Ladrones "en forma" saquearon por segunda vez un gimnasio
Por segunda vez y en menos de veinte días fue saqueado un gimnasio ubicado en la zona del barrio Bella Vista, dominios de la Seccional 6ª de la Dirección de Seguridad.
El o los autores del robo, demostrando tener un amplio conocimiento de los sectores del inmueble, ingresaron al local y tras causar importantes daños en los casilleros de los vestuarios se apoderaron de cuanto objeto de valor tuvieron al alcance de sus manos. También saquearon el sector de la oficina.
Responsables del establecimiento aseguraron que los autores de este nuevo golpe son personas que concurren al lugar, debido a que, entre otras cosas, sabían que no había sido colocado ningún tipo de alarma tras el primer robo.
Personal de la Dirección Nacional de Policía Técnica realizó diversos peritajes procurando obtener indicios, tales como huellas digitales que permitan, al menos, llegar a la identificación de uno o más de los involucrados. El saqueo quedó al descubierto en horas de la mañana de ayer, cuando la encargada del mismo, identificada como Yolanda Rodríguez, arribó como lo hace habitualmente.
En primer lugar no notó nada irregular, ya que para franquearse el paso en la puerta principal utilizó las llaves correspondientes. Sin embargo, cuando estuvo en el interior del establecimiento se percató, con impotencia y desagrado, que en menos de veinte días había sido blanco de un robo nuevamente.
Conocen el terreno
El primer hurto fue perpetrado a mediados del pasado mes de diciembre. Entonces, los cacos ingresaron por el fondo de la vivienda donde funciona el gimnasio y, operando de la misma manera, se llevaron cuanto pudieron.
Al respecto, Rodríguez puntualizó que esta nueva acción delictiva en perjuicio del gimnasio fue perpetrada, casi sin lugar a dudas, por los mismos ladrones. Agregó que tiene la convicción de que las personas que lo protagonizaron concurren al local, dado que demostraron tener amplios conocimientos de todos los sectores, incluso de que luego del primer robo no fue instalado ningún sistema de seguridad.
La forma en que entraron al gimnasio fue exactamente la misma que en el caso anterior.
Forzaron casi todos los casilleros de metal instalados en los vestuarios y se apoderaron de cuanto pudieron, al igual que otros efectos de valor, como ser un televisor color y un equipo de audio que estaban en el sector de la oficina.
A las pesquisas se sumaron funcionarios del Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Dirección de Investigaciones.
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