La incautación de los 230 kilos de marihuana en territorio argentino durante un procedimiento informado por LA REPUBLICA derivó en una compleja situación: los familiares de los traficantes denunciaron haber recibido amenazas de muerte.
Los implicados estiman que sería otro intento de “ajustar cuentas entre narcos”.
La marihuana iba a ser distribuida en los países de la región, incluido Uruguay. Algunos de los traficantes detenidos en Argentina tienen cómplices en Paysandú.
En un artillado operativo policial se condujo a los seis detenidos hasta el Juzgado Federal. En otro camión, también blindado, fue trasladada la sustancia vegetal, que había estado en depósito en la Comisaría 5ª.
Participaron fuerzas de choque, un móvil del Cuerpo de Operaciones Especiales (COE), dos patrulleros del Comando Radioeléctrico y una unidad de la Dirección de Toxicología de la Provincia de Paraná. Bajo las mismas medidas de seguridad, los detenidos fueron conducidos a la Unidad Penal Nº 1.
Según revelaron fuentes judiciales, los detenidos temen atentados contra sus vidas en un supuesto “ajuste de cuentas”, y aseguraron ante el magistrado de la causa que sus familias habían recibido amenazas, y que sus vidas corren peligro.
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