Mujer policía enfrentó tiroteo
El delincuente, sin embargo, fue capturado horas después por efectivos del Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Dirección de Investigaciones. La detención se dio cuando los funcionarios estaban recabando información desde distintos centros asistenciales sobre el posible ingreso del herido. Cuando se detectó el lugar, el joven quedó preso.
El individuo viene siendo indagado y sometido a reconocimientos por numerosas víctimas de asaltos, para establecer si se encuentra vinculado a arrebatos y rapiñas callejeras consumadas en los últimos días en la misma zona montevideana.
La información oficial indica que el hecho comenzó a desarrollarse al filo de la hora 17 del jueves, cuando una funcionaria policial que cumplía un servicio de vigilancia bajo el régimen del artículo 222 en un establecimiento ubicado en la calle Ana Monterroso de Lavalleja y Juan Paullier.
En eso estaba cuando sintió los gritos de una mujer que acababa de ser víctima de un arrebato. La agente se acercó al lugar y vio que una persona salía corriendo, al mismo tiempo que los testigos y la víctima lo señalaban como el autor del ilícito.
La funcionaria le impartió la voz de alto, al tiempo que sacaba su arma de reglamento por cualquier eventualidad. Lejos de acatarla, el individuo continuó la fuga corriendo hasta que se arrojó debajo de un auto creyendo que así lograría despistar a la uniformada. Tal acción fue observada por la funcionaria, quien se aproximó con precaución, y le reiteró la voz de alto.
Lucha y tiros
En esta oportunidad, el prófugo hizo un ademán que fue interpretado por la agente como de rendición. Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA indicaron que el individuo en vez de entregarse salió de su escondite con un revólver en sus manos.
No usó el arma contra la funcionaria, pero le tiró un puntapié al brazo en el que ella tenía su revólver calibre 38 de reglamento con la intención de hacérselo perder. Entonces se dio un breve forcejeo durante el cual el arma del rapiñero se accionó, oportunidad en que la policía hizo lo propio.
El delincuente fue alcanzado en una de sus piernas. Sin embargo, a pesar de la lesión el hombre comenzó a correr, seguido de cerca por la agente que se guiaba por las manchas de sangre que el herido iba dejando a su paso.
Según las fuentes todo indica que el ladrón subió a un ómnibus del que bajó rápidamente para ascender posteriormente a un taxi y de esta manera concretar la huida. Pero la Policía ya había dado el aviso por radio y desde Jefatura se alertó sobre el posible ingreso de una persona herida de bala.
Así ocurrió. «La víctima» pretendió ser curado en un centro asistencial y fue capturado por Hurtos y Rapiñas, y ahora espera ser llevado a declarar ante la Justicia.
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