En pocas palabras

* El ingeniero, o la máquina de matar

El ingeniero de software Michael McDermott fue incriminado ayer por el homicidio de siete colegas ocurrido el martes en una empresa de Internet, a las puertas de Boston. El responsable, un hombre de dos metros de altura con una larga barba, se proclamó no culpable de la matanza, que según las autoridades, habría sido provocada por la decisión de sus empleadores en la Edgwater Technology de deducir de su sueldo las deudas que tenía con la IRS, agencia norteamericana de impuesto a los réditos. Ante los tribunales, McDermott permaneció silencioso mientras el fiscal Tom O´Reilly describió los disparos como «metódicos» y «premeditados». (ANSA)

 

* Con el diablo en el cuerpo

En plena fiesta de Navidad una mujer de unos 30 años dio a luz en un poblado lejano en Guinea Ecuatorial a un niño muerto, que la radio nacional presentó ayer como el «sosías del diablo». El bebé, que pesaba medio kilo y tenía 20 centímetros de largo, presentaba una «cabeza deformada con dos cuernitos», indicó la emisora, añadiendo que «la cabeza no tenía orejas, ni ojos, sino dos agujeritos rojos en su lugar». La madre de la criatura afirmó que durante los siete meses de embarazo no sintió ninguna anomalía. (AFP)

 

* Pianista, rockero y paidófilo

El FBI incorporó ayer a la lista de los más buscados a Eric Franklin Rosser, ex pianista de la banda del cantante de rock John Mellecamp, acusado de producir y distribuir pornografía infantil. Rosser, de 48 años, fue visto por última vez en Tailandia, donde dirigía una escuela de música para niños, y donde enfrenta cargos similares. El músico, que regresaba con frecuencia a Estados Unidos para actuar, fue formalmente acusado de seis cargos de explotación sexual de menores por un gran jurado federal en Indianápolis. (AFP)

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