Denuncian abuso policial
Salto
La intervención del ATA en el incidente, para detener a un joven de 19 años, provocó la reacción de sus amigos contra el móvil oficial, que fue agredido con piedras y botellas, motivo por el cual tres de los policías ocupantes del mismo resultaron heridos.
Asimismo, uno de los dos jóvenes que fueron detenidos en el incidente debió quedar internado en observación, víctima de un severo corte en el cuero cabelludo, cuyas causas la Justicia y una investigación administrativa de la Jefatura de Policía de Salto pretenden determinar.
La Policía informó que ya estaba herido a causa de un botellazo al subir al móvil del ATA, mientras que la víctima, así como sus familiares, acusan a los intervinientes en el procedimiento de ser quienes le causaron las heridas arriba de la camioneta mientras era llevado a una dependencia policial.
En lo que sí existe coincidencia de las versiones es en que ante un tumulto que se desarrollaba en proporciones considerables, cuando ya despuntaba el alba navideño, se requirió la presencia policial, por lo que al lugar concurrió un móvil del Agrupamiento Táctico de Apoyo (ATA), cuyo paso habría sido cortado por un grupo de jóvenes.
Según versiones de la Policía, uno de ellos (portando un bombo) habría increpado a los efectivos policiales y amenazado incluso con dar vuelta el móvil. Se informó a LA REPUBLICA que estando el móvil detenido y mientras se procedía a reducir al joven, de un botellazo fue roto el vidrio trasero del vehículo policial.
Esto desencadenó con posterioridad una verdadera lluvia de objetos que impactaron sobre la estructura del rodado, oportunidad en que resultaron lesionados los tres policías, quienes fueron trasladados al Centro de Asistencia Médica.
¿Quién le pegó: una botella o la Policía?
Una situación que genera dispares apreciaciones tiene que ver con la lesión que padeció el joven que arrojó la primera botella, quien a su vez sufrió «traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento, herida cortante en cuero cabelludo, región maxilar y cuello», por lo que quedó internado en observación.
Testigos oculares dijeron a LA REPUBLICA que el joven lesionado fue golpeado por los policías participantes en el procedimiento. La versión fue también proporcionada a este corresponsal por los familiares y por uno de los dos detenidos. Por su parte, fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA aseguran al respecto que la herida fue producida por uno de los tantos objetos que perforaron los vidrios y cayeron en el interior, donde se encontraba el joven.
Asimismo, LA REPUBLICA pudo saber que en determinado momento y cuando la muchedumbre que bailaba y cantaba en medio de la calle levantando botellas de cerveza cortaba el paso del móvil oficial, los policías participantes en el incidente realizaron disparos intimidatorios al aire a efectos de dispersarlos.
En lo atinente al vehículo policial son varios los daños producidos por los distintos elementos que sobre su estructura se arrojaron (botellas, piedras y otros). Se observaron fundamentalmente varios vidrios rotos y algunas abolladuras.
Intervino personal de la Policía Técnica y la magistrada actuante, Beatriz Larrieux, ordenó que se realicen las pericias técnicas y forenses de rigor y que se prosigan las indagatorias, para que las mismas sean elevadas a su despacho una vez concluidas. Cabe acotar que el jefe de Policía, inspector principal (r) Luis Burgos, ordenó una investigación administrativa de carácter urgente sobre lo acaecido.
Hablan los padres
LA REPUBLICA entrevistó a los padres de los jóvenes detenidos, Fermín Do Valle Peixoto, Elsa García Da Rosa y María Isabel Devincenzi, así como uno de los detenidos en el incidente, quienes dieron su versión de lo ocurrido, que difiere de la oficial. De sus dichos se desprende la acusación de abuso de autoridad hacia el personal del ATA, así como de apremios físicos dentro del móvil policial.
Principalmente desmienten que al muchacho que está más gravemente herido lo haya lastimado una botella o una piedra, sino que fueron «salvajemente golpeados» dentro del móvil, lo que le ocasionó la herida en el cuero cabelludo.
Fermín Do Valle Peixoto aseveró a LA REPUBLICA: «A raíz del comunicado de prensa Nº 620 de la Jefatura de Policía de Salto y a ciertas versiones periodísticas, respecto a los hechos acontecidos en la Costanera Norte a las 5 y 30 horas de la madrugada del 25/12/2000, queremos dejar en claro nuestras discrepancias con tal comunicado y precisar los hechos que, en tiempo y forma, serán avalados por numerosos testigos».
El familiar del joven lesionado dijo a este corresponsal que «en un clima festivo se bailaba y se cantaba en torno a una batucada realizada por jóvenes y no se habían registrado incidentes ni enfrentamientos entre barras, como lo señaló algún medio de prensa. Pero el conflicto comienza con la llegada del ATA, que quiere disolver la reunión mediante gases y disparos».
«La gente comenzó a huir, mientras en el tumulto se toma prisionero a un adolescente que tenía sujeto a su cintura un bombo y es introducido en forma violenta al móvil. Como reacción, y sólo en ese momento, los jóvenes allí reunidos comienzan a defenderse de las agresiones y del injusto proceder contra el adolescente lanzando objetos al móvil policial. Imprevistamente los del ATA se bajan todos nuevamente y comienzan a disparar y lanzar gases», explicó Do Valle Peixoto.
Luego explicó que «lo peor fue lo que tuvieron que soportar dentro del móvil policial. Allí fueron golpeados, insultados, amenazados y torturados sicológicamente. Fueron llevados al Hospital Salto sólo a las 6.15, es decir 45 minutos después que se los llevaron detenidos. Al hacérsele los exámenes de rutina se le ven a mi hijo múltiples golpes en el cuerpo y una herida cortante en la cabeza a causa de los golpes producto de la salvaje agresión a la cual fue sometido dentro del vehículo. Se le realizó el test de alcoholemia, el que dio negativo en los dos jóvenes».
El padre concluyó repudiando la «brutal agresión, la falta de responsabilidad de estas fuerzas de choque, que deben actuar sólo frente a la delincuencia y no frente a adolescentes que se divierten sin crear conflictos. Cabe preguntarse en qué tiempo se llega desde la Costanera Norte al Hospital de Salto pues al móvil policial le insumió más de 40 minutos. Aparte de la impotencia que sentimos y de los daños físicos y morales que afectan a los involucrados, el motivo de esta aclaración es impedir que ocurra nuevamente el injusto abuso de poder y fuerza».
La Justicia está llevando adelante sus actuaciones y dirimirá el alcance de los sucesos ocurridos. Cabe acotar que también está en curso una investigación administrativa interna dentro de la Jefatura de Policía de Salto que podrá dilucidar si existieron faltas en el procedimiento policial.
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