Locura americana
Un testigo afirmó que el hombre «parecía enloquecido». Michael McDermott, de 42 años, se había presentado normalmente hoy en su trabajo pero llevaba consigo por lo menos tres armas de fuego, todas cargadas, con las que comenzó a disparar.
La Policía que acudió al lugar rodeó al hombre y lo desarmó pero, antes de que las fuerzas del orden irrumpieran en el edificio McDermott, había matado a siete de sus colegas. Por el momento es total la reserva sobre el móvil de la masacre: «Fue un gesto relacionado con el lugar de trabajo», se limitó a declarar John McEvoy, el fiscal del condado de Middlesex a quien le fue confiada la investigación, aunque sin confirmar los rumores que relacionaron la matanza con 25 despidos a que la crisis de la nueva economía obligó a la Edgwater, igual que a muchas sociedades dot.com.
Wakefield está a media hora de automóvil de Boston. Unas cuarenta personas habían regresado ayer al trabajo después de las fiestas navideñas: «Nos conocemos todos», dijo Nancy Pecjo, una empleada de Edgwater con licencia por maternidad que acudió al lugar después de haber escuchado la información por televisión.
Después de escuchar los primeros tiros, muchos empleados llamaron a la Policía: ambulancias y agentes bien pertrechados rodearon el edificio y las calles de los alrededores después de los disparos. La matanza se consumó en una fábrica textil reconvertida en oficinas de alta tecnología.
En la Edgewater, que tiene su cuartel general en Fayetteville en Arkansas, especialistas en «software» estaban trabajando para desarrollar sistemas de apoyo para empresas de e-commerce. Frank Harrington, un empleado de Edgwater, se encontraba frente a una computadora cuando escuchó ocho tiros de arma de fuego. Luego vio un cuerpo sin vida cubierto por una tela.
Un colega se encontraba en una oficina del subsuelo y vio una decena de empleados que descendían por las escaleras presa del pánico: «Alguien dispara, escapen todos». En el edificio escenario de la matanza se encontraban unas 200 personas, la Policía las hizo salir y las ubicó bajo escolta en una iglesia vecina.
Joyita de Internet
La empresa Edgewater Technology, ubicada en la periferia de Boston, Estados Unidos, donde hoy uno de sus empleados cometió una matanza, es una de las «joyas» de la New Economy y primera de su tipo en este país. Creada en 1996 a la luz del gran desarrollo de las dot.com, como se llama a las pequeñas y medianas empresas de Internet, cuenta con 200 dependientes. La Edgewater, presidida por Shirley Singleton, desarrolla tareas de asesoramiento por Internet, provee servicios y sistemas de desarrollo empresarial. (ANSA)
Compartí tu opinión con toda la comunidad