Un niño de 14 años asaltaba ómnibus con una escopeta
Un niño de 14 años que se valía de una potente escopeta de caño recortado para consumar asaltos en perjuicio de guardas y conductores de ómnibus en la zona del Cementerio del Norte, fue atrapado por la Policía en la tarde del domingo pasado, minutos después de consumar otra rapiña.
El precoz delincuente, fue alojado en la Seccional 12ª, desde donde fue conducido a prestar declaraciones ante la Justicia competente.
El delito a mano armada, según informaron voceros oficiales a este matutino, tuvo lugar próximo a la hora 19 cuando llegó a la intersección de la avenida Burgues y José María Silva, el ómnibus matrícula 40.425 del recorrido 199, el que detuvo la marcha en una parada.
En esos momentos ascendió un pequeño muchacho quien empuñando una poderosa arma encañonó y amenazó de muerte a los trabajadores, al tiempo que exigía la inmediata entrega de todo el dinero. Cuando el asalto estaba en proceso, en forma circunstancial pasaba por la zona un patrullero de la Seccional 12ª, cuyos efectivos notaron lo que sucedía en el interior del bus y adoptaron las medidas correspondientes para tratar de atrapar al asaltante sin poner en riesgo a los dos transportistas.
Con ese objetivo, el equipo policial se escondió en las inmediaciones para esperar que el rapiñero descendiera del ómnibus. Cuando el jovencito descendió, los policías entraron en acción y le impartieron la voz de alto al maleante. Sin darle tiempo a nada el atracador fue desarmado y dominado. Tras haberle incautado el dinero robado, fue conducido a la comisaría donde se estableció que se trataba de un joven de 14 años.
Sobre la procedencia del arma, el muchacho dijo que se la había comprado a un conocido que tiene un puesto en la feria de Piedras Blancas, por lo que el joven infractor quedó a disposición del juez de Menores de turno.
Taxista asaltado
Durante las fiestas navideñas continuaron los asaltos a taxistas. Uno de ellos se produjo en las cercanías donde fue detenido el menor, precisamente en el cruce de José María Silva y el arroyo Miguelete, detrás del Cementerio del Norte.
Un taxista condujo a ese lugar a una pareja hasta el cruce de Edison y Pedro Fuentes. Cuando iba a reiniciar la marcha, el obrero fue sorprendido por otros dos individuos que empuñaban armas de fuego.
Estos, tras amenazarlo, le hurtaron el dinero y escaparon corriendo mientras que la víctima se presentó a la Seccional 8ª donde formuló la denuncia.
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