Hoy quedaría aclarado crimen de Tacuarembó
Con relación a los autores del homicidio de Juan Gilberto Coitiño, de 43 años, quien desde el pasado jueves estaba preso en la Cárcel Departamental de Tacuarembó luego de que fuera procesado el miércoles, junto a su esposa y un anciano de 69 años autor de varios abusos a la hija de 10 años de la pareja fuentes judiciales de tierras norteñas informaron a LA REPUBLICA que se sigue trabajando, y a pesar de que al cierre de esta edición no había nada en concreto, se aseguró que en el correr de hoy quedaría identificado el o los responsables del crimen.
Durante toda la pasada jornada el juez penal de 1er. Turno tacuaremboense, doctor Gabriel Obanian, tomó declaración a cerca de 30 reclusos, entre los que estarían los culpables del linchamiento del padre omiso.
En tal sentido, «un montón de presos incomunicados entre ellos» estuvieron «hospedados» en distintas comisarías de la capital de Tacuarembó, esperando a ser interrogados por la Justicia.
Los interrogatorios comenzaron a primeras horas de la mañana y se extendieron en la noche de ayer, continuaron en la madrugada de hoy y finalizarán en la tarde con una más que segura decisión del magistrado.
«El juez quiere resolver esto lo más rápido y seguro posible», confiaron a LA REPUBLICA las mismas fuentes judiciales.
Con relación a las agresiones al anciano y a la esposa del fallecido, sucedidas el mismo día, la Justicia decidió que recién tomará contacto con el caso una vez finiquitado el del homicidio.
Sin embargo, con relación a versiones policiales que dicen que estaría individualizada la mujer que golpeó a la madre de la abusada, a nivel judicial no existe confirmación de ello.
Vecinos confirman que consentía los abusos
También LA REPUBLICA pudo saber que no es grave el estado de salud de ninguno de los dos agredidos, ya que las lesiones fueron leves. Ambos siguen internados en el hospital público, pero mañana domingo serían trasladados a alguna de las seccionales tacuaremboenses o a la chacra policial para seguir cumpliendo su preventiva.
Otro de los detalles que salió a la luz ayer fue que el anciano abusador no era pudiente, a pesar de que realizaba «regalos» a la pequeña y a su madre. Además era «muy conocido» de la familia, y vecino del barrio donde vivían todos los protagonistas, un lugar humilde y de trabajadores que está en la salida sur de la capital departamental.
Si bien no se pudo comprobar en la Justicia que el padre, ahora muerto, consentía los abusos de la niña, vecinos de la familia aseguraron a medios locales que sí lo sabía, ya que también disfrutaba de las regalías que el anciano le hacía a su hija y a su mujer.
Con relación a la parte sangrienta de la situación, se supo que el hombre fue ultimado a golpes por otros encausados dentro del Pabellón 2 donde se alojaba. También le quemaron el pene, le cortaron el pelo con cuchillo y lo crucificaron en un tejido, antes de tirar su cuerpo en el baño, lugar donde fue encontrado por los funcionarios carcelarios.
Lo que pasó, oficialmente
Según informó a LA REPUBLICA la Oficina de Prensa de Jefatura de Policía de Tacuarembó el juez letrado de 1er. Turno de la ciudad norteña, doctor Gabriel Obanian decretó el pasado jueves el procesamiento con prisión de tres personas, entre ellas la madre y el padre de una niña de 10 años, quien resultó la víctima de los delitos imputados a estas personas.
La madre, de iniciales MMCS, de 51 años, como «autora penalmente responsable de un delito continuado de atentado violento al pudor (comisión por omisión)»; para un hombre de iniciales COS, de 69, como «autor penalmente responsable de un delito continuado de atentado violento al pudor»; y para el padre de la niña, de iniciales JGC, de 43, como «autor de un delito de omisión de los deberes inherentes de la Patria Potestad».
Las actuaciones policiales fueron realizadas por el Centro de Atención a la Familia a partir de una denuncia a través de la cual se informaba que en una vivienda ubicada en Barrio Torres, una niña de 10 años era víctima de abusos sexuales.
De la investigación llevada a cabo por la repartición policial se pudo comprobar que el hombre de 69 años concurría al domicilio de la misma y con el consentimiento de su madre, la sacaba a pasear, a realizar compras, aprovechando en esas circunstancias para cometer los actos que dieron lugar a su procesamiento. En reiteradas oportunidades estos actos los realizó en la propia vivienda de la familia, estando presente su madre.
Al ser indagado, el hombre de 69 años, ahora procesado, confesó los hechos denunciados, expresando que en ningún momento mantuvo relaciones con la niña, hecho que también fue descartado por las pericias y exámenes realizados en el transcurso de la investigación. Además agregó que en varias oportunidades le realizó regalos a la madre de la niña.
El juez también dispuso que la niña permaneciera en dependencias del INAU. En tanto, las personas procesadas fueron alojadas en la Cárcel Departamental.
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