Homicida capturado en plena "mutación"
Canelones
Tal como informó LA REPUBLICA respecto al primer caso mencionado, sobre las 19.00 del pasado lunes un hombre mantuvo una discusión con su concubina, Patricia Silvana Arias, de 23 años, en una finca ubicada en Oncativo y Oficial 3, del barrio Cruz de Carrasco, al costado de un complejo de viviendas.
En determinado momento, el individuo tomó una cuchilla y se la lanzó a Arias. El arma blanca impactó en su cuello y le causó una grave herida que determinó su fallecimiento de manera prácticamente instantánea. Mientras tanto, su pareja huyó rápidamente del lugar.
En una primera instancia, efectivos de las Seccionales 16ª y 14ª de Montevideo emprendieron una serie de operativos con la finalidad de capturar al autor de la mortal herida, quien permaneció prófugo hasta la víspera. Según indicaron fuentes policiales de este departamento, el personal de la Seccional 23ª de La Floresta recabó determinados datos que apuntaban al escondite del asesino.
De esa forma, los policías de la citada repartición arribaron a una vivienda del balneario, en la que vivía un familiar del buscado. Al comprobar que los sabuesos habían descubierto su refugio, el asesino pretendió huir por el fondo de la finca, lo cual resultó en vano.
En el momento de su detención, indicaron los informantes, este hombre se afeitaba y teñía el pelo para tratar de no ser identificado. Tras ser interrogado en el comando canario, fue trasladado a la sede judicial montevideana con jurisdicción en el caso.
Al estilo mafioso
En tanto, efectivos de la comisaría de La Floresta también aclararon el crimen del comerciante Domingo Cirigliano Cantezani, de 76 años, quien el pasado domingo fue hallado muerto dentro de su finca por sus familiares.
Según señalaron fuentes policiales, los homicidas son DOR, de 19 años, y ERV, de 21 años, poseedores de antecedentes penales por «reiterados delitos de hurto» y «receptación», respectivamente. Al ser interrogados, ambos confesaron que conocían a la víctima y que habían concurrido a su vivienda para robarle.
Según sus declaraciones, en una primera instancia revisaron las habitaciones y se apoderaron de distintos efectos. Antes de partir, el joven de 21 años le tapó el cráneo con una almohada y le efectuó dos disparos a quemarropa.
El arma utilizada en el asesinato había sido hurtada semanas atrás en otra vivienda de la zona.
Mientras tanto, los efectos hurtados en la casa de Cirigliano fueron enterrados en un terreno baldío próximo a su casa. Anoche, los detenidos prestaban declaraciones ante el magistrado letrado de Ciudad de la Costa por segundo día consecutivo.
Extraña muerte
Por su parte, ayer declaró ante la Direccción de Investigaciones de Canelones el concubino de Teresita Eva Acosta, de 52 años, cuyo cuerpo sin vida fue rescatado en un tajamar ubicado a 150 metros de su finca, tal como se adelantara en la pasada edición. Si bien el médico forense certificó que su muerte se había producido por «asfixia por inmersión», la Policía presume que podría tratarse de un homicidio.
Altas fuentes de la jefatura canaria indicaron que en su cuerpo «aparecieron heridas –dos golpes y un proyectil de chumbera en el cráneo– que demuestran que fue agredida». Las fuentes apuntaron que distintos testimonios recogidos en las últimas horas indican que la fallecida mantenía malas relaciones con su concubino e incluso habrían existido agresiones, lo cual determinó que fuera detenido e interrogado. En la presente jornada, sería conducido a declarar al juzgado de Ciudad de la Costa.
Compartí tu opinión con toda la comunidad