OBSOLETAS O CONSTRUIDAS EN DICTADURA

«Entre 1880 y 1990 fueron construidas las actuales cárceles de Cabildo, Artigas, Tacuarembó, Treinta y Tres, Minas, Mercedes, Rocha, Florida, San José y Trinidad; la cárcel de Rivera fue construida en 1927. Tablada también fue construida a fines del siglo XIX, funcionando en principio como hotel. En 1938 el doctor Juan Carlos Gómez Folle presentó al Parlamento su proyecto de sustitución de todos los antiguos locales departamentales, plan que fue parcialmente ejecutado durante el último régimen de facto. Todos los locales mencionados se encuentran emplazados en plantas urbanas, generalmente en manzanas ubicadas frente a las plazas principales, y deberían ser inmediatamente sustituidos».

«Entre 1974 y 1982 fueron habilitadas las cárceles de Piedra de los Indios (Colonia), Durazno, Salto, Paysandú, Cañitas (Río Negro), Conventos (Melo), Paso de los Toros y Las Rosas (Maldonado), que sustituyeron a los viejos locales carcelarios en cada uno de aquellos departamentos. En general, salvo Paso de los Toros, todos los establecimientos se encuentran fuera de las ciudades y cuentan con terreno suficiente para el desarrollo de distintas actividades productivas y recreativas, por lo que ofrecen posibilidades de resolver bien estos aspectos. Al ser inauguradas, estas cárceles contaban con policlínicas, que luego fueron desmanteladas e improvisadas como lugares de alojamiento. No se previeron inicialmente espacios suficientes para el estudio, y en general, por su metraje y oscuridad, las celdas de seguridad y castigo están completamente reñidas con las reglas mínimas de Naciones Unidas para el Trato a Personas Privadas de Libertad. Si se ejecutaran las inversiones en mantenimiento y refacción que cada local requiere, este conjunto de cárceles podría servir adecuadamente a los fines de una reclusión digna».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje