Obrero sepultado bajo la pared de un bar
San José
De acuerdo a la información que LA REPUBLICA recabó de distintas fuentes en el lugar de los hechos, fue aproximadamente sobre las 16.00 que sobrevino la tragedia. En la céntrica esquina de Ciganda y Montagne se encontraba la mencionada cuadrilla, perteneciente a una empresa contratada por Antel para el cableado subterráneo de fibra óptica en todo el país.
En esta esquina se encuentra una edificación muy antigua, en la cual funciona un típico bar del interior. «Fue de golpe, no nos dio tiempo a nada», señaló a este medio un trabajador, visiblemente impactado por la muerte de su compañero. Varios de los obreros trabajaban en la colocación de la fibra, dos de ellos en una zanja que habían cavado previamente.
Cuando la pared que da a la calle Ciganda se desprendió por completo de la estructura, la mayoría de los que estaban abocados a su tarea reaccionaron rápidamente. Pero Darley Castro estaba dentro de la zanja en cuclillas, explicaron sus amigos, lo cual le impidió escapar.
La mole de material le cayó con toda la fuerza encima, dejándolo a su vez dentro de la zanja, donde quedó sepultado durante una hora y media aproximadamente antes de ser rescatado. Para entonces ya había muerto. Si bien los resultados forenses no habían trascendido hasta el cierre de la presente edición, al ser sacado del lugar su cuerpo evidenciaba fuertes golpes.
Edificación colonial
Una vez que la noticia del derrumbe se expandió por San José, al lugar llegaron funcionarios policiales de varias dependencias, representantes judiciales y ediles. También estaba presente el arquitecto de la Intendencia Municipal de San José y el jefe de Policía, inspector Juan Suárez Silva.
Consultado el jerarca policial afirmó que «es un edificio muy antiguo, de la época colonial, y evidentemente no estaba suficientemente sostenido, no tenía la cimentación adecuada. Además esta es una zona baja de la ciudad que junta mucha agua».
El jerarca policial evitó pronunciarse sobre eventuales responsabilidades, pero opinó que «evidentemente creo que no se tomó en cuenta lo que podía pasar».
Rescatado el cuerpo del infortunado trabajador, personal de bomberos y de la empresa procedió a demoler el resto de la estructura ya que el peligro de nuevos desprendimientos estaba latente. Se informó también que el otro trabajador que estaba en la zanja junto a Castro resultó herido, pero su vida no corre peligro.
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