"Picadas" de autos en rambla de Atlántida
Un auto moderno se estaciona en la rambla con un poderoso equipo de sonido. Su música se escucha a varias cuadras. En apenas unos minutos audaces automovilistas desafiarán la topografía irregular del centenario balneario y alcanzarán velocidades de 140 kilómetros por hora en «picadas» de sólo un minuto, o minuto y medio de duración.
Los policías intervienen con su presencia disuasoria y los inspectores aplican multas y revisan los antecedentes de las matrículas para verificar su correspondencia con el vehículo que las exhibe, algo que todo uniformado sabe que nunca pueda darse por sobrentendido.
Las carreras clandestinas ocurren de modo espontáneo todos los fines de semana en el tramo de rambla entre la zona céntrica y la Playa Mansa hasta la zona de la rambla costanera que está pavimentada.
Automovilistas de otros departamentos, muchos de Montevideo, acuden con entusiasmo veinteañero. La mayoría veranea en los varios balnearios de la Costa de Oro, la zona turística de Canelones. En su ritual con la fatalidad imponen costumbres que son habituales en otras regiones, como en la capital o el departamento de Maldonado.
La situación de peligro potencial podría empeorar a partir de esta noche con el aumento de turistas registrado en la zona desde la semana presente por la inesperada afluencia de chilenos y argentinos que ya superaron en cantidad a quienes vinieron el verano anterior.
La Seccional 17ª de Atlántida debió enviar un equipo de uniformados varias veces en la noche del domingo de Reyes. Los inspectores se tuvieron que camuflar para multar, en medio de los veloces vehículos, a quienes ningún delito cometen si son detectados antes o después de correr.
La amenaza de atropellamientos y accidentes, una situación siempre latente, complica el trabajo policial que debe distraer su función de vigilancia para lidiar con alcoholizados o drogados. Nada fácil en una zona balnearia marcada por saqueos a casas y hurtos de vehículos.
Sólo el pasado domingo de Reyes los policías debieron correr por una rapiña con arma blanca en la feria de ropa, o por robos de bicicletas, como los registrados frente a dos instituciones públicas con guardia policial: el Telecentro de Antel y el Banco República Oriental del Uruguay.
La rapiña motivó la intervención de un equipo GEO (Grupo Especial de Operaciones), la detención del sospechoso y el traslado del herido.
Para empeorar más la seguridad, la rambla es el lugar preferido por ladrones y arrebatadores para buscar refugio entre los montes de las dunas y el rugido de los motores de improvisados pilotos de carrera.
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