Formó sanguinaria banda y hoy la combate tras las rejas

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Desde su celda en la cárcel de San Quintín en el Estado de California, Williams dirige una combativa campaña internacional para evitar que los jóvenes que crecen en las calles cometan sus mismos errores.

El eje de su prédica lo constituyen sus libros pensados para desalentarlos a unirse a las bandas como los «Crips». Ya lleva 16 libros publicados desde la prisión y su vida está por ser llevada a la pantalla grande.

«No habría imaginado nunca que los ‘Crips’ se difundieran por toda California» –dice en su sitio web– «ni que terminarían por arruinar la vida de tantos jóvenes, en particular negros que hicieron mal a otros jóvenes negros».

Su Internet Project for Street Peace se dirige en particular a jóvenes «de riesgo» en California y Sudáfrica y los invita a mantenerse en contacto a través de su sitio Internet.

Por esto, un parlamentario suizo, Mario Fehr, presentó recientemente para asombro de muchos su candidatura para el prestigioso reconocimiento mundial. «Creo que está haciendo un trabajo extraordinario», expresó Fehr a la ABC, «y es una de las pocas oportunidades para acercarse a los jóvenes y sacarlos de las bandas».

Williams, que hoy tiene 46 años, creó los «Crips» en 1971 junto a Raymond Washington, un compañero de escuela para combatir contra las bandas rivales al este de Los Angeles. La realidad de estas pandillas de jóvenes se ha inmortalizado en el cine a través de varias películas. Quizá la más famosa de estas sea The Warrior´s (Los guerreros) estrenada a principios de la década del 80.

Vivir en la prisión

Washington fue asesinado en 1979 y Tookie cayó en manos de la policía poco antes por el crimen de cuatro personas. Publicó su primer libro sobre los jóvenes y las bandas en 1996. El último «Life in prison», relata sus angustias y la humillación que siente al vivir desde los 20 años tras las rejas de una cárcel. Trata por esto de que por medio de sus libros los jóvenes tomen conciencia de esta realidad.

A la causa de Williams se unió la monja Helen Prejean, célebre activista contraria a la pena de muerte retratada en el filme «Dead Man Walking» –Mientras estés conmigo–, que pide que su condena sea conmutada. «Miren cómo utiliza sus energías», dice Prejean, «para explicar a los jóvenes que no cometan sus errores. ¿No es lo que hacemos todos con nuestros jóvenes?».

Ante la noticia de su candidatura, Williams «quedó sorprendido y con los ojos desmesuradamente abiertos como un niño». Estaba excitado, dijo Barbra Becnell, una periodista que corrige sus escritos y propuso a Fehr, su amigo, seguir adelante con la candidatura del ex jefe de banda. (ANSA)

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