Violencia doméstica. Se denuncian entre cinco y seis casos diarios

Inauguraron en Salto centro para la atención y amparo de víctimas

Lugares específicos para atender las denuncias de violencia doméstica, una oficina privada e incluso las comodidades indispensables para retener o resguardar a quienes plantean la denuncia y necesitan la protección especial al caso.

Esto se ubica en el sector sur de Jefatura, casi lindando con la estructura de la Seccional 1ª, lo que se puso de manifiesto tanto por parte del Jefe de Policía, inspector mayor (r) Walter Ferreira y el director de Investigaciones e impulsor del proyecto que se concreta, el comisario inspector, Angel Cancela.

Cancela explicó que como consecuencia de la violencia doméstica surgía el gran inconveniente de no disponer de una unidad operativa básica que pudiera atender por separado la problemática, principalmente por la importancia del tema, «partiendo de la base de la destrucción continua de la familia, como base de la sociedad. No podíamos seguir afrontando el tema dependiendo de las distintas unidades, haciendo un trabajo sin personal capacitado y creímos en su momento que se debía afrontar la situación de otra manera para, por lo menos, tratar de minimizar los daños que causa el delito». Asimismo el jerarca policial sostuvo que lo que fue la formulación de una inquietud ante el Comando de la Jefatura salteña, para establecer que entonces «se decidió que nos abocáramos a la organización de la tarea, por lo que arrancamos con un plan piloto, contando con una oficial como lo es la abogada Liliana Mabel Mattío lo que se hizo dependiendo de la Dirección de Investigaciones. Esa era la forma en que podíamos afrontar la situación».

 

Víctimas y victimarios

Una tortuosa relación entre víctima y victimario se establece en los casos de violencia doméstica donde el abusador físico o sicológico acostumbra ser una persona muy allegada a quien sufre la consecuencias de una dependencia económica y emocional.

A las dificultades habituales de los policías para recabar las pruebas pertinentes para aplicar la ley prevista contra la violencia doméstica se suma la cercanía, la mayoría de las veces familiar, que existe entre quien es objeto de la violencia y quien la impone.

El disimulado secreto que tiende a encubrir toda familia respecto a sus problemas íntimos suele ser un obstáculo para esclarecer la comisión de un delito que tiene como principales damnificados a niños, mujeres, ancianos y discapacitados, las personas más vulnerables de una sociedad.

Refugiar a la víctima es, entonces, el primer paso para comenzar una investigación.

 

PROTEGIDOS POR LA LEY

«La Ley delimita -señaló el comisario inspector Cancela- lo que es la violencia doméstica, estableciendo que debe existir una relación de cohabitación, de parentesco consanguíneo, elementos básicos para que los casos denunciados encuadren en lo que es la violencia doméstica. Aunque también puede tratarse de una relación amorosa, constituyéndose en los tres vínculos que hacen a la violencia doméstica», especificó el jerarca, apuntando que este delito «pasa fundamentalmente por la mujer, los menores, los adultos mayores y los discapacitados».

Aclaró sobre el particular que «tenemos que hablar de la violencia física y de la psicológica que genera un problema paulatino que va sometiendo al otro a una situación tanto degradante como a otro tipo de desprecio».

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