Fue en Casavalle. Un desperfecto eléctrico habría generado la chispa que inició las llamas

Fuego destruye dos casas

Todo transcurría con normalidad en la mañana de ayer, a tal punto que un poco antes de las 8.00 horas gran parte de una de las familias que habitan una de las casas de madera que hacen parte de un complejo habitacional ubicado en la calle Teniente Galeano entre Avenida San Martín y Trápani, zona de Unidad Casavalle, fue a la escuela donde concurren sus hijos para presenciar la fiesta de fin de cursos.

Pero tan sólo unos minutos después, según afirmaron varios vecinos del lugar a LA REPUBLICA, a las 8.20 horas, vieron que salía humo de una de las ventanas de una de las casas.

«Me había preparado el mate y cuando saqué la silla al patio para tomarlo tranquila, escuche como una explosión, y vi que desde una de las ventanas de la casa de una de mis vecinas que viven enfrente salía humo. Largué todo y me arrimé. Pude ver que había fuego», narró a LA REPUBLICA María, una de las habitantes del lugar, que minutos antes se había transformado en heroína.

Inmediatamente se avisó a los Bomberos, los que en 15 minutos llegaron al lugar. La primera dotación en llegar fue la del cuartelillo de Casavalle y a los pocos minutos recibió el apoyo de un móvil de La Unión. A pesar de la presteza con que arribaron no lograron evitar lo peor, que una de las viviendas se consumiera por completo y que la sufriera graves daños.

En lo que sí tuvieron éxito fue en que las llamas no se extendieran a otras casas, tarea muy complicada debido a que las mismas están pegadas una a la otra.

La que sí tuvo un rol fundamental en el hecho fue la señora María, la primera en percatarse de lo que estaba sucediendo.

«Primero fui hasta la que tenía más fuego y vi que no había nadie. Enseguida golpeé en la de al lado y vi movimiento adentro, pero nadie atendía. Entonces como pude abrí la puerta, agarré a la beba y la traje para mi casa. Volví y saqué al nene de 6 años, desperté al padre de ellos y a la suegra, la que se estaba bañando», contó la señora.

En esos momentos, se acercaron varios vecinos, los que dieron una mano para salvar todos los objetos que fuera posible. Muebles, electrodomésticos, ropa y otros efectos fueron salvados del fuego.

Una mujer, que es uno de los cinco adultos que viven en la vivienda, en la que también residen tres menores, sufrió una crisis de nervios al ver que no le quedaba nada.

A parte de esta situación, es de destacar que no hubo personas lesionadas, ni por el fuego ni por el humo.

 

SOLIDARIDAD

Ambas familias solicitan a los lectores de LA REPUBLICA ayuda para reconstruir sus hogares. Materiales de construcción, como bloques, ladrillos, chapas y materiales eléctricos; artefactos del baño; así como camas, heladera, otros muebles, ropa, todo lo que las personas consideren necesario para que las víctimas retomen su vida normal. Para tales efectos comunicarse con Germán al 095313045 o 094979103, o con Gabriel al 099099409.

 

TEMA DE AÑOS

Una de las personas que viven en una de estas casas planteó su reclamo a LA REPUBLICA.

«Hace 22 años que vivo acá y nunca nos han mejorado nada. La compré con gran esfuerzo y hubo años muy duros donde no había trabajo y no podíamos arreglarlas. Estas se vinieron muy abajo. Es un peligro vivir en ellas. Los cables son muy finos y están puestos entre el cielorraso y el techo. Si se prenden fuego sólo te das cuenta cuando ya está todo tomado», enfatizó la mujer, y agregó: «Creo que el banco debería hacerse cargo, porque las condiciones en que están son más que preocupantes».

Hace menos de seis meses otras dos casas del complejo se incendiaron.

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