"Nos estamos comiendo un garrón"
El presidente del Club Paysandú, Osvaldo Sosa, aseguró a LA REPUBLICA que la directiva de la institución ignoraba totalmente la actividad del cantinero, ahora procesado, que vendía droga a menores.
El dirigente explicó que la cantina había sido arrendada a esa persona hacía apenas ocho meses.
«Nosotros no le hacemos una investigación policial a las personas a las que les vamos a alquilar el lugar. Además, este muchacho ‘era del barrio’. La gente de la zona lo conocía y nunca pensamos que nos iba a pasar esto», se lamentó.
Sosa fue enfático: «Esto es ‘un garrón’ tremendo que nos estamos comiendo de arriba. No es justo para una directiva como la nuestra que viene trabajando con casi nada de dinero, que la venimos remando día a día».
El presidente señaló que 80 «pibes» practican en las categorías inferiores de la institución, donde se les enseña los fundamentos para que realicen el deporte.
Ese número son entre los planteles de premini, mini, cadetes y menores, a los que hay que sumarle los juveniles –categoría en la que no compite el club– y los adultos que hacen parte del equipo que se presentó este año en el Campeonato de 3ª de Ascenso que organiza la Federación.
«Este tipo de cosas ensucian a toda la institución, y de qué forma les explico a los padres y madres que no tenemos nada que ver. Siempre queda algo de desconfianza. Es terrible. En unos minutos nos enchastran y para ‘limpiar’ la imagen del ‘Paysa’ vamos a estar un tiempo largo, y eso, vuelvo a repetir, ‘es un garrón’ que no podemos comernos», concluyó Sosa.
Además de la actividad deportiva, en el club ensayan conjuntos que participan del carnaval montevideano.
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