Mató a un ladrón que entró a robar a su casa a las tres de la mañana
Un jubilado del barrio Arroyo Seco ultimó de un balazo a uno de los dos individuos que se encontraban en la azotea de su domicilio con aparentes fines de hurto. El cuerpo del hombre ultimado quedó tirado sobre los techos de la vivienda, donde fue ubicado por personal de la Seccional 6ª. De acuerdo a la información suministrada por el personal actuante, el trágico episodio se registró a la hora 3 y 25 de la madrugada de ayer, cuando el morador de la vivienda ubicada en la calle General Luna 1300 se despertó al sentir ruidos en el techo de su casa. Dada la hora y por razones de seguridad el ciudadano de 63 años tomó un revólver de su propiedad, de calibre 38, y salió del inmueble hacia el fondo para constatar qué estaba sucediendo realmente.
En esos momentos observó que dos hombres estaban en el predio de su casa. Antes de que pudiera decir algo, los individuos le indicaron que se alejara. Como consecuencia de esta situación, el sexagenario efectuó varios disparos y se retiró al interior del edificio ignorando si había herido a alguno de los intrusos.
Ante la duda, el hombre comunicó lo sucedido a las autoridades policiales. Al llamado acudieron efectivos de la Seccional 6ª, del Cuerpo de Radio Patrulla y de Homicidios. Los agentes, tras ser informados de lo sucedido, efectuaron el relevamiento ocular del predio, el cual permitió localizar el cuerpo sin vida de quien resultó ser Luis Alberto Fernández Scola de 49 años. Los investigadores determinaron que en un pozo de aire que comunica a los fondos de la vivienda, donde además se encuentra el consultorio odontológico de uno de los hijos del sexagenario, había sido colocada la cuerda anudada. También fueron incautadas dos camperas, una de cuero de color negro y la otra de tela de avión, a la vez que en una pared de la azotea se apreciaron varios impactos de bala. El hombre declara hoy de nuevo ante la jueza penal de 1er. Turno.
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