A una semana de las llamas el shopping reabrió con todo
La reapertura se realizó aun cuando no están todos los locales habilitados, pero la propuesta de ofertas especiales en prácticamente todos los negocios motivó una presencia de público que superó las expectativas.
Uno de los guardias de seguridad, que lleva bastante tiempo trabajando en el shopping, señaló a LA REPUBLICA que nunca había visto tal caudal de gente ni aun en la época de las fiestas de fin de año.
La concurrencia fue tanta que la gente hacía fila para subir por las escaleras mecánicas. También debían ordenarse y esperar pacientemente para el ingreso a determinados locales comerciales. Uno de ellos optó por cerrar la reja metálica luego del ingreso de un contingente de personas y volver a abrirla cuando muchos de ellos salían para que no se generaran grandes tumultos dentro del local.
En una casa de venta de telas la gente prácticamente se peleaba por comprar y acceder a los saldos. La fiesta del consumo se vivió en su máximo esplendor en todos los niveles del Punta Carretas Shopping Center.
La plaza de comidas estaba abarrotada: un grupo de músicos sonaba despacio por el murmullo continuo de miles de personas. Entrar y salir de la ex cárcel fue toda una odisea; el tránsito estaba trancado desde tres cuadras antes de Ellauri, hasta la rambla. Las ofertas en los productos eran del 20 hasta el 60 por ciento.
Fue una gran desgracia la que ocurrió el pasado viernes, pero la gente apoyó ayer al centro de compras con una concurrencia única en mucho tiempo, más aun en tiempos de crisis. El centro comercial lucía en perfecto estado, ya que la parte afectada por el incendio fue separada detrás de varias mamparas metálicas y apenas quedaban algunas señales en el piso en escasos lugares.
Accidente previsible
Por su parte, a una semana de los hechos y mientras centenares de montevideanos decidían aprovechar las ofertas, la Dirección Nacional de Bomberos comunicó ayer el resultado de la investigación posterior al incendio en el centro comercial.
El mismo señala que pudo haber sido evitado, ya que «si se hubieran tomado las precauciones necesarias en cuanto a las normas básicas de prevención, este hecho pudo haberse evitado».
Por otra parte, el comunicado señala que «no se descarta la imprudencia o negligencia», en función de la existencia de una empresa constructora que «estaba realizando trabajos sobre el extremo superior de un conducto vertical cerrado en el nivel de la sala de cines, coincidiendo la base de éste con el entrepiso superior del depósito en donde se originó el fuego».
Bomberos comprobó que un día antes del incendio fueron efectuados trabajos de soldadura y corte con electroamoladoras.
También existe el testimonio de un funcionario de una empresa de aire acondicionado que vio realizar trabajos de corte de metal, durante la mañana del pasado viernes, día del siniestro. Las soldaduras arrojaron chispas al conducto en cuestión, siendo ésta una posible causa del incendio.
Se considera por parte de la Dirección de Bomberos que fue un accidente debido a que «no existen indicios ni evidencias que puedan dar lugar a la inclusión de una hipótesis o determinacion de un acto intencional». Es catalogado como hipotético ya que se establecen diferentes hipótesis con valor relativo en función de las probabilidades del suceso, sin que a través de ellas se pudiera llegar a una determinación definitiva.
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