Enfrentamiento a balazos entre pescadores del Cerro
Está en vías de aclararse un terrible atentado contra una finca ocurrido en el balneario cerrense de Santa Catalina, donde una mujer y su hijo resultaron heridos de bala. Personal de la Seccional 24ª, que dirige el comisario Juan José Varela, detuvo a dos personas e incautaron dos armas de fuego de calibre 22. Las pericias balísticas llevadas a cabo en la Dirección Nacional de Policía Técnica establecieron que se trata de las armas utilizadas en el hecho.
Todo comenzó cerca de la medianoche del miércoles en el barrio Santa Catalina, área oeste del Cerro, y de acuerdo a las primeras conclusiones a las que se arribó, el atentado fue la derivación de un diferendo entre dos grupos que se dedican a la pesca.
Los atacantes, al parecer, eran partícipes de una medida de fuerza consistente en un paro con reivindicaciones para el sector. Por su parte, las víctimas son pescadores independientes que trabajan por su cuenta y como no estaban de acuerdo con la medida habrían sido víctimas del salvaje atentado. La denuncia del caso fue recepcionada por personal de la Seccional 24ª de la Dirección de Seguridad, aunque por su parte funcionarios de la División Homicidios realizan averiguaciones paralelas tendientes a esclarecer este episodio violento.
Promediaba la medianoche del miércoles cuando el comando de la mencionada comisaría fue informado sobre un reciente tiroteo que se habría registrado en una vivienda de la calle Dalia, con resultado de una o más personas heridas.
Los equipos que se movilizaron al lugar, con apoyo de varias dotaciones del Cuerpo de Radio Patrulla, localizaron al propietario de la finca.
Este manifestó que estaba en el interior de su hogar acompañado de su esposa, de 52 años, y un hijo de ambos de 30, cuando sintieron que se registraba un ataque a balazos contra la casa. Sin dudarlo se tiraron al piso en busca de protección.
Varios de los proyectiles atravesaron los vidrios y entraron al inmueble, hasta que uno de ellos hirió a la señora. Como respuesta el hijo de la mujer tomó un revólver y salió a la vía púlica con la finalidad de perseguir a los agresores.
Logró alcanzarlos en el cruce de las calles Dalia y Pasaje Las Violetas. En ese cruce los perseguidos se parapetaron y repondieron con balas al «pescador rival», quien resultó herido.
Mientras fuera de la finca acontecía esto, en su interior el matrimonio ya había pedido apoyo policial. En dos de los patrulleros que se movilizaron a la zona fueron trasladados los heridos hasta el Centro Coordinado del Cerro.
Los médicos constataron que la señora había experimentado «herida de bala en pierna derecha con orificio de salida», en tanto que su hijo resultó con «tres heridas de bala, una en fosa nasal derecha, la segunda en el hemitórax derecho y la restante en cara vertebral izquierda de hemitórax».
Madre e hijo fueron derivados a otro centro asistencial en el que permanecen internados. De acuerdo a las indagaciones realizadas por los actuantes, el atentado devino por una diferencia entre distintos grupos dedicados a la pesca artesanal de la zona. Los detenidos declaran hoy ante la Justicia competente.
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