Continúan en Florida los procesamientos de las personas vinculadas a la prostitución infantil
El primer caso, informado por LA REPUBLICA el pasado 2 de noviembre, fue el de una adolescente de 16 años que ejercía el meretricio en el local nocturno Rancho Bar. La propietaria del mismo, de iniciales MAR, fue procesada con prisión luego de constatarse que facilitaba a cambio de dinero una pieza en los fondos de su local para que la adolescente prestara servicios sexuales.
La denuncia había llegado a la órbita policial no por prostitución de menores, sino por un hurto. Uno de los asistentes al bar se presentó en la Seccional 7ª dando cuenta que al retirarse del lugar notó la falta de dinero de su billetera. Cuando fue citada la mujer que había estado con él, en su lugar fue a declarar una tercera haciéndose pasar por aquella a pedido de la dueña del local. A partir de la confesión de la meretriz que reconoció que estaba encubriendo a una menor de edad, la Policía y la Justicia comenzaron a realizar pesquisas por otros puntos de la ciudad donde se podrían estar prostituyendo menores.
Por $ 200
Luego de media decena de allanamientos a bares habilitados o no como prostíbulos, se pudo constatar que una persona de 28 años se había acostado con una adolescente a cambio de $ 200, según informó la Policía. El sujeto dijo que esto había ocurrido en la pieza facilitada por el dueño de un bar, quien indagado negó todo.
En otras de las pesquisas, y gracias a datos obtenidos en declaraciones tomadas en distintas oportunidades, se detuvo a un individuo de 59 años en cuya casa, ubicada en la calle Ituzaingó, funcionaba un bar durante la noche. Al comprobarse que allí también al menos una adolescente habría ejercido el meretricio, se procesó con prisión al individuo por el delito de «colaboración a la prostitución de menores», que prevé entre dos y doce años de penitenciaría. *
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