Garcé quedó gratamente sorprendido por las mejoras en la cárcel de Treinta y Tres

El comisionado parlamentario para el sistema carcelario elogió el funcionamiento de la Cárcel Departamental de Treinta y Tres, que logró solucionar en un lapso no mayor a los tres meses, temas tales como la superpoblación e inconvenientes en el sistema alimenticio.

La creación de un «Pabellón Rural» surge como lo más destacable en el marco de la iniciativa que lleva adelante el comando de la Jefatura de Policía del departamento, encabezado por el inspector Luis Martinelli.

«Pude comprobar una serie de cambios a nivel edilicio, y también en la función de la cárcel en sí, y lo que es el funcionamiento de un Pabellón Abierto en las afueras de la ciudad. Y esto me ha dejado verdaderamente sorprendido, gratamente, y me alegra la posibilidad de hacerlo saber a través de LA REPUBLICA«, indicó Garcé.

El letrado remarcó que «últimamente las informaciones de los centros penitenciarios refieren a situaciones de violencia, agresión y a dificultades y problemas que aquejan a buena parte de nuestras cárceles, y lo que ha ocurrido en la Cárcel de Treinta y Tres, me parece sumamente destacable».

El llamado Pabellón Rural, que funciona en las afueras de la capital olimareña, alberga a 13 reclusos que presentan líneas de conducta aceptable.

«La mencionada dependencia abierta, cuenta también con internos que han sido recientemente redistribuidos desde Montevideo», admitió Garcé.

El comisionado manifestó: «Conversamos con varios reclusos que hasta hace poco tiempo estaban en el Módulo 3 del Comcar, con los conocidos problemas de hacinamiento que allí existen, y admitieron que su traslado a Treinta y Tres ha significado un cambio positivo en sus vidas. En el establecimiento olimareño existe una verdadera integración de los reclusos, ellos mismos colaboraron en la refacción de la Cárcel, realizando tareas de pintura, carpintería y albañilería, entre otras cosas».

Consultado Garcé sobre la experiencia de crear un Módulo externo en los aledaños de la ciudad señaló: «En la práctica, y de acuerdo a las veces anteriores que visité la cárcel olimareña (es la quinta vez que lo hago) durante el día veía una cantidad importante de internos que deambulaban por el patio ociosamente; hoy encontré la cárcel con menos personas y ello se explica porque hay 13 internos que están viviendo en el Pabellón Rural, que ha sido construido además a pulmón, y ello es destacable porque la construcción se ha hecho con materiales que estaban fuera de utilización. El propio jefe de Policía se ocupó de darle utilidad, y sin ningún costo, pero además todos los días un contingente de reclusos se traslada al lugar y vuelven por la noche al establecimiento».

«Evidentemente», comentó Garcé, «esto anticipa lo que será la construcción de la cárcel, que de acuerdo a la previsión presupuestal, se va a iniciar próximamente. Pero creo que el cambio en la gestión de la Cárcel de Treinta y Tres es una experiencia muy interesante, que además es perfectamente traspolable a otros departamentos». *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje