
Stirling decidió participar y observar de manera directa lo que se habÃa anunciado pasarÃa a partir de las seis de la mañana de ayer en la base de Radio Patrulla, en la zona de El Prado. Entre el jueves y el sábado de noche un grupo anónimo comenzó a hacer circular la versión sobre lo inminente de la huelga policial.
El principal reclamo era la mejora salarial. Se aseguraba que la medida contaba con el apoyo del 80 por ciento del personal subalterno y serÃa por tiempo indeterminado. Stirling estuvo poco más de una hora en Radio Patrulla (ver aparte) y, al comprobar, que la situación era de tranquilidad se retiró a su domicilio. Al caer la tarde este fue el diálogo mantenido con el titular del Ministerio del Interior.
–¿Cuál es la evaluación de la situación?
–Quedó todo circunscripto a esos cinco funcionarios que fueron detenidos en las primeras horas de la mañana. El tema sigue incambiado. No ha habido otro tipo de adhesión y es bueno que lo analicemos con toda objetividad: veamos el proceso.
Hoy se tituló como que esto respondÃa a un movimiento nacional importante. Las realidades han demostrado que no es asÃ. Las realidades fueron consecuentes con los dÃas previos. Yo estuve hasta el jueves de tarde en Montevideo y no habÃa ningún indicio de absolutamente nada de eso. Bastaron unos volantes tirados delante de una comisarÃa y algunas llamadas telefónicas para que se tipificara eventualmente que podÃa ser un movimiento nacional.
–¿Hay versiones que indican que en algunos lugares como Canelones, por precaución, los comisarios debieron permanecer en sus dependencias?
–La presencia de los comisarios en cada seccional ocurrió sólo acá en Montevideo. En el Interior prácticamente no pasó nada. Si hablamos de respuesta fue una respuesta de cinco funcionarios de Montevideo que, inclusive, dijeron que habÃan ido para ver qué era lo que pasaba, ya que no tenÃan mucho conocimiento. Fueron para enterarse, simplemente.
–¿En qué situación se encuentran?
–Se les ha interrogado, levantado un acta, sacado el arma de reglamento y se han ido de tarde para sus casas.
–¿Serán separados momentáneamente del cargo?
–Eso está a consideración del jefe.
–Es la tercera vez desde que está al frente a la cartera que se manejan posibles situaciones de huelga. ¿Cree que es algo personal contra su gestión, o por la situación salarial simplemente?
–Al menos por lo comunicado en esta ocasión serÃa por una situación salarial. Pero esta es la primera vez que se plantea una situación concreta de este tipo durante mi gestión al frente del ministerio.
–El año pasado, cuando el anterior jefe de PolicÃa pretendió reducir las horas de servicio 222, usted dejó sin efecto la decisión ante el malestar que se habÃa instalado.
–La situación generada en torno al servicio 222 fue algo concreto y puntal por una situación de incertidumbre por lo que iba a pasar, pero fue superada.
–Se vislumbra al menos como algo muy complicado para el policÃa hacer sentir su voz ante determinados temas, a diferencia de otros funcionarios públicos que se pronuncian o realizan marchas. ¿Cree que en algún momento habrÃa que modificar esta estructura?
–No, no. La sindicalización o agremiación del policÃa va a contrapelo de la propia disciplina con la que debe contar y funcionar una institución como la PolicÃa.
–Existe gran disconformidad y preocupación entre los policÃas, que esperaban cobrar en octubre el aumento retroactivo a marzo de 2000.
–Ese es un problema de EconomÃa, es un problema del Ministerio de EconomÃa, no nuestro.
Eso ya fue aprobado por rendición de cuentas.
–¿Puede haber novedades en cuanto a aumentos en la Ley Presupuestal?
–En ese sentido no va a haber novedades.
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