Robo de combustible en la Intendencia de Soriano pasó del ámbito judicial al político
Como se recordará, LA REPUBLICA informó que la Intendencia mantenía trabajando a un funcionario que resultó procesado sin prisión por peculado en el sonado caso en el cual se desarticuló una cuadrilla que hacía cinco años le robaba combustible a la comuna.
Pero después, el propio intendente Besozzi no solamente confirmó esta información, sino que fue más lejos al decir que no era uno, sino dos los funcionarios que, siendo encontrados culpables por la Justicia, la Intendencia los había mantenido en sus puestos de trabajo, aplicándosele una inexistente «ley del arrepentido».
Como era de esperarse, este tema tuvo sus derivaciones políticas. En la pasada sesión de la Junta Departamental, el edil frenteamplista Antonio Benítez cuestionó esta medida, ya que, utilizando un dicho popular, afirmó: «Arbol que crece torcido nunca su rama endereza».
El curul afirmó que «se dice que ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia. Y en este caso la experiencia nos estaría indicando que hubo delito comprobado, por lo que estimamos que dichas personas no deberían continuar prestando servicios en el mismo cargo, por más que no se hayan dado procesamientos».
Falta de control
En tanto, el edil frenteamplista Fabio Suárez coincidió con su colega, y sostuvo: «promover la delación entre el funcionariado implicado es un mecanismo que detesto y no estoy de acuerdo».
En declaraciones al periódico Centenario, Suárez agregó: «No está bien favorecer a quien delata para beneficiarse en este fenómeno que son los robos en el municipio», y agregó que lo que hizo el intendente Besozzi al aplicar la inexistente «ley del arrepentido» para poder descubrir estos ilícitos demuestra «la falta de control y la debilidad de la estructura, lo que genera que se escapen de las manos estos hechos. Han fallado los controles naturales».
El legislador municipal recordó que «en el presupuesto quinquenal se instauró la figura del coordinador, que es un híbrido entre lo que es un secretario y un capataz, como un elemento más de control, e igual falló».
Suárez remarcó que «se creó una figura política más y no ha dado resultados, y eso es un debe del Partido Nacional que hace años está en la administración departamental». *
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