Funcionarios aduaneros de Colonia interceptaron piezas del siglo XIX que serían traficadas a Punta del Este

Detuvieron a un argentino que ingresó obras de arte en plata y rollos de tela

El visitante llegó a la capital coloniense el viernes 28, a bordo de un velero y en compañía de otros dos hombres de su amistad. Personal de la Dirección Nacional de Aduanas de esta ciudad, en el marco de varios operativos sorpresa que viene realizando tanto en el puerto deportivo local como en el amarradero de yates de Riachuelo, detectó a la hora 19.30 de ese viernes que uno de los ocupantes de la embarcación bajaba a tierra portando un bolso de importantes dimensiones.

El hombre abordó un remise y se dirigió hacia el centro de la ciudad. Fue interceptado cuando se disponía a ingresar a un hotel. Luego se inspeccionó el yate, donde fueron ubicados otros dos argentinos. Entre las antiguas obras de arte que fueron incautadas hay una estatua de alabastro, un altar de metal, una caja de metal y vidrio y la imagen de una virgen, además de cuatro piezas ornamentales de metal.

Los funcionarios procedieron a seguirlo, ya que en base a su experiencia estaban convencidos de que sucedía algo fuera de lo común. Las autoridades aduaneras consultadas en la víspera por LA REPUBLICA indicaron que el ciudadano argentino «fue interceptado en pleno centro de Colonia, en la esquina de las calles General Flores y Rivera». Dentro del bolso, efectivamente llevaba una pieza de arte antigua.

A partir de allí continuaron las investigaciones en el velero y los funcionarios actuantes descubrieron más objetos que estaban guardados en el dormitorio.

También se decomisaron cuatro cuadros en acrílico, junto con 21 rollos con 604 metros de telas, principalmente lino para uso en decoración. Según la versión de las personas involucradas, las telas eran para decorar un restaurante de Punta del Este que está en obras de refacción. El local está siendo inspeccionado durante estas horas por otros agentes aduaneros.

El contrabando de las obras de arte antiguas, cuyo origen y valor histórico se trata de determinar con especialistas convocados por Aduana, motiva también investigaciones adicionales que comprenden a organismos internacionales que controlan este tipo de delitos en el mundo.

 

Cerrada negativa y luego la verdad

El cargamento incautado consistió en seis obras de arte religioso hechas en plata y 604 metros de tela distribuida en varios rollos. «Toda esa carga iba con destino a Punta del Este», explicaron las autoridades con las que se contactó este corresponsal. «El responsable del velero planificó todo de tal manera que primero venía a Colonia y depositaba los bultos, y luego por vía terrestre iba a seguir el viaje hasta Maldonado», agregaron.

No se realizó por el momento estimación del valor monetario de esas piezas artísticas, pero se da por descontado que es muy elevado, ya que por ejemplo en una de ellas figura una pequeña inscripción que revela el año de origen: 1800. Explicaron las jerarquías que «en las próximas hora vendrá a Colonia un perito, que será quien determine el valor y la antigüedad de estos objetos».

Al ser interrogado, cabe agregar, el argentino primero se mantuvo en una cerrada negativa, procurando evadir responsabilidades. Pero finalmente, abrumado por todas las pruebas en su contra terminó por admitir la verdad de lo sucedido. Los objetos incautados así como el velero se encuentran retenidos en Colonia, en tanto que el responsable del cargamento fue procesado sin prisión por contrabando y sus compañeros de viaje quedaron exentos de todo cargo y culpa, ya que argumentaron que desconocían la existencia de esos elementos. *

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