Cuestionan la representatividad de los policías que montaron la carpa en el Palacio Legislativo
La Comisión Directiva, encabezada por Alvaro Sosa, explica que el SUPU nada tiene que ver con los policías que decidieron levantar una carpa frente al palacio de las leyes y comenzar una huelga de hambre en protesta por el IRPF y por las condiciones laborales de los policías ejecutivos.
«El poder y la fuerza que tiene el Sindicato de Policías del Uruguay está a la vista. Montaron una carpa donde sólo hay dos policías haciendo huelga de hambre. No cuentan con un apoyo real y eso sucede no sólo por la baja masa social con la que cuentan, sino porque las medidas que toman no conducen a ningún camino. Es ilógico hacer una huelga de hambre. Las autoridades no te escuchan y terminás por abandonar la medida. Nosotros apostamos al diálogo y si no lo conseguimos acudimos a la Justicia, ese es el camino que hay que tomar», dijo a LA REPUBLICA el presidente del SUPU, Alvaro Sosa.
En el comunicado, el SUPU afirma que frente a hechos que motivan la atención de toda nuestra sociedad, en que un grupo de personas en forma temeraria e irresponsable llamaron al paro a todo el personal policial del país desde una carpa instalada frente al Palacio Legislativo, protagonizando además vergonzosas acciones violatorias del orden público en que han actuado uniformados y con sus respectivos distintivos sin que parezca importarles el daño que ocasionan a la imagen de nuestra profesión, se sienten en la obligación de hacer las siguientes puntualizaciones.
Nuestra organización, sindicato debidamente inscrito en el registro de respectivo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con Personería Jurídica Nº 10266, folio 236, libro 18 del registro de personas jurídicas del Ministerio de Educación y Cultura rechaza toda vinculación con ese grupo de personas, que en forma maliciosa convocaron a un paro de servicios, han iniciado una huelga de hambre y cortaron la circulación vehicular de una importante arteria del tránsito capitalino usando neumáticos encendidos lo que motivó la intervención de la dirección Nacional de Bomberos. Estas personas con falta de vergüenza y pocos escrúpulos pretenden confundir a los funcionarios policiales y a la población en general pretendiendo confundirse con nuestro sindicato. No es la primera vez que estos mismos individuos, en el mismo lugar, protagonizan acciones de esta índole, con el mismo avieso propósito de afectar negativamente la imagen del SUPU y del propio instituto policial, este antecedente generó en su momento que estas mismas personas fueran expulsadas de nuestra organización. Efectivamente: nuestro sindicato ha renunciado al paro de los servicios de seguridad e investigación criminal y se opone a toda forma de desorden como medida de lucha, ya que tendemos a que la seguridad de la población y la estabilidad de las instituciones democráticas no pueden ser rehenes de nuestras reivindicaciones.
Los individuos que generan hoy los mismos lamentables hechos del año 2006 no pertenecen al Sindicato Unico de Policías del Uruguay ni tienen contactos de ningún tipo con nuestra organización: los señores: Carlos Ferrer, Otilio Ferreira, Raúl Lugli, Héctor Jiménez fueron expulsados de la organización en el año 2006, en tanto que el señor subcomisario Marcelino Rodríguez no se le aceptó su solicitud de ingreso.
Atento a la confusión que se pretendió provocar en diferentes oportunidades en que en otros departamentos personas tan irresponsables como los que hoy nos ocupan hicieron llamamientos al paro de los servicios por Art. 22, nuestro gremio realizó las comunicaciones necesarias en los medios masivos de información, tanto capitalinos como departamentales para deslindar responsabilidades, sin perjuicio de utilizar canales propios para hacer saber que tal convocatoria no era nuestra, y llamar al personal a la reflexión.
Como consecuencia de las medidas adoptadas por el sindicato, el pequeño grupo (unas veinte personas) que pretende causar un verdadero caos social quedó totalmente aislado, quedando así demostrada su absoluta falta de representatividad; cuando por último marcharon hacia el Ministerio del Interior, pese a haber adicionado personas en su mayoría totalmente ajenas al Instituto Policial no pudieron superar la treintena de manifestantes, y eso siendo generosos en el conteo.
Las pretendidas reivindicaciones que estos individuos por último presentaron, luego de un confuso proceso en que éstas fueron cambiadas una y otra vez, han sido ya atendidas por nuestro gremio, lo que motivó la tramitación de expedientes de que tenemos debida constancia, estando hoy perimidas en su mayor parte.
Nuestra organización reivindica la regularización de los aportes a la Caja Policial por la totalidad del salario y el servicio por el art. 222; temas en que el Ministerio del Interior es omiso desde hace decenios; el sistema de ingreso a la carrera policial, hoy mediante contratos a término en períodos de uno o dos años en la mayoría de los casos; y la sustitución del Reglamento de Disciplina actualmente en vigencia por uno nuevo, en que las sanciones con pérdida de libertad quedan abolidas. Cabe agregar que desde hace más de un año existe un nuevo reglamento que no ha entrado aún en vigencia.
Estos legítimos reclamos entre otros y las libertades sindicales han sido motivo de distintas acciones ante organismos nacionales e internacionales, y lo serán de acciones ante la Justicia competente en el futuro inmediato, de mantenerse las lamentables e ilícitas condiciones de trabajo que padecen todos los trabajadores de la seguridad pública, pero en todo caso la indeclinable defensa de los intereses de nuestros afiliados se llevará a cabo mediante las acciones administrativas y judiciales que correspondan y sin menoscabo del derecho ni de la ética profesional.
A efectos de informar sobre las distintas actividades del SUPU se ha iniciado un ciclo de reuniones informativas en el Club Social Florida, sito en J. E. Rodó 2182 casi Requena, teléfono 4085366, que tienen lugar los viernes después de las 15.00 horas. *
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