Descartó colaborar con la DEA para reducir su pena por los delitos que se le atribuyen

El narco "Chupeta" quiere ser extraditado a Estados Unidos para salvar su vida en Brasil

Juan Carlos Ramírez Abadía, el "Chupeta", aseguró que quiere ser extraditado a los Estados Unidos, pero que está lejos de llegar a un acuerdo para colaborar con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). La semana pasada el canciller de Colombia, Fernando Araújo, dijo que no pedirá a Brasil la extradición del narcotraficante si Estados Unidos decide solicitarla, tal como se preveía que sucediera.

Martes 28 de agosto de 2007 | 5:59
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El colombiano dijo que no quiere ir a Colombia y que reconoce y acepta que en Brasil es una “papa caliente” porque hay grupos armados que pueden querer liberarlo, así como también hay otros traficantes que pueden querer eliminarlo.

“Pienso que para Brasil soy, como dicen aquí, una papa caliente. Pienso que es mejor para ambos gobiernos que me manden a Estados Unidos”, afirmó el colombiano en una entrevista cedida a la cadena Globo.

Las autoridades judiciales estadounidenses ya enviaron a sus pares brasileños el pedido de extradición donde se hace constancia que es acusado de numerosos homicidios y de tráfico de drogas.

 

“Mis problemas los arreglo yo solo”

En el transcurso de la entrevista, “Chupeta” fue consultado sobre la posibilidad de colaborar con la DEA a cambio de la reducción de su pena, a lo que el traficante contestó que “de ninguna manera, mis problemas los asumo y los arreglo yo solo”.

Aseguró que no piensa negociar ningún acuerdo judicial para obtener beneficios a cambio de pasar informaciones o delatar socios.

La peligrosidad del recluso obliga a las autoridades carcelarias de Brasil a mantenerlo aislado en una celda, y vigilado las 24 horas por una docena de hombres fuertemente armados.

El traficante permanece en una prisión de máxima seguridad en la ciudad de Campo Grande, en el estado de Mato Grosso do Sul.

Ramírez Abadía pasa encerrado en una celda de seis metros cuadrados en la que dispone de una cama, una mesa, un banco, una regadera y un retrete. Dos horas por día es autorizado a salir al aire libre. En la entrevista al programa Fantástico, Ramírez Abadía dijo que había percibido “cosas raras” en su entorno, por lo cual sospechaba que la policía estaba tras sus pasos.

“Yo siempre le dije a mi mujer que se mantuviera alejada de todas las cosas porque yo sabía que en algún momento podía ocurrir un problema, evidentemente el tiempo me dio la razón”, dijo.

 

“Estoy preso y ya hay gente sustituyéndome”

La parte más polémica de la entrevista fue cuando el poderoso traficante dijo que las rejas no pueden detener el movimiento de droga alrededor del mundo, aunque reconoció que “quedan pocos líderes como los de antaño”.

En sus declaraciones a la TV, dijo ser uno de los pocos traficantes sobrevivientes de su generación y aseguró que otros seguirán manteniendo el negocio.

“De todas las personas que comenzaron conmigo en este negocio hace muchos años, no queda ninguno. Solo dos o tres. La mayoría murió y otros fueron extraditados. Quedan muy pocos”, dijo.

“Yo estoy preso y ya hay gente sustituyéndome. Después vendrá otro y otro. Eso no va a acabar nunca”, afirmó.

“Ahora hay nuevos jefes, pero son novatos, no los mueve la pasión, sino el dinero”, explicó.

Según estima la Justicia brasileña, el proceso de extradición puede durar varios meses, pero debido al alto interés que mantiene el gobierno de los Estados Unidos (lo buscaban por muchos asesinatos, asociación para delinquir, narcotráfico, lavado de dinero, etc.), es posible que los trámites se aceleren y que en algunas semanas el “Chupeta” deba enfrentar los cargos por los cuales se lo requiere. *

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