Fernando Cabo, el empresario requerido por la Justicia por su presunta implicancia en el esquema organizado que se dedicaba al trafico de drogas, decidió entregarse y se presentó ante el juez de Salto, Francisco Massita.
El hombre, oriundo de Chajarí, en la República Argentina, fue nombrado por los detenidos el sábado y señalado como uno de los integrantes de la organización.
El entrerriano negó tener vínculos con la organización y juró desconocer a los ya procesados por tráfico de estupefacientes.
Según sus declaraciones, se enteró por la prensa de que lo estaban buscando, por lo que pidió asesoramiento a su abogado, quien le recomendó presentarse el martes en el puente de Salto Grande, donde lo fue a buscar una patrulla policial.
La camioneta 4×4 encontrada en uno de los cascos de la estancia está a nombre del empresario argentino, quien vivió muchos años en Holanda, donde montó una empresa dedicada a la importación de cítricos.
Según dijo, la empresa entró en quiebra y decidió vendérsela a una sociedad anónima, algo que se confirmará o se descartará en base a las pruebas obtenidas en los diversos allanamientos realizados en las últimas horas. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21