El narco más poderoso de Colombia tendría estancias en Lavalleja y apartamentos de lujo en Punta del Este
El «Chupeta» aseguró que cuando llegue a los Estados Unidos se sentará a conversar con los agentes de la DEA (Drug Enforcement Agency) para darles datos precisos sobre los movimientos que realizan los distintos carteles colombianos, tanto en el tráfico de estupefacientes como en el lavado de dinero.
Ramírez Abadía, quien fue detenido el martes pasado en un exclusivo barrio de São Paulo, deberá primero responder ante la justicia brasileña y luego ante la justicia estadounidense, que ya pidió su inmediata extradición.
El abogado del traficante opinó que el Supremo Tribunal Federal Brasileño sólo otorgará la extradición si la justicia de los Estados Unidos se compromete a darle una condena inferior a 30 años.
El Chupeta estaba convencido de que sería muy difícil que alguien lo descubriera en caso de radicarse en Uruguay, ya que se escondería en el interior del país, desde donde manejaría su imperio económico.
La confiscación de los multimillonarios bienes inmobiliarios que el narcotraficante habría utilizado en Uruguay para lavar dinero sucio será en breve un fuerte acicate para los Estados que se disputan la extradición del cabecilla del cartel más poderoso de Colombia.
Lavaba dinero en Uruguay
Ramírez Abadía, uno de los hombres más buscados por las autoridades de Estados Unidos, fue capturado el martes por la Policía Federal (PF) de Brasil durante una operación contra una banda internacional dedicada al narcotráfico y lavado de dinero.
En la acción, realizada en seis estados de Brasil, participaron también agentes de la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA), así como policías de Uruguay y España.
El acusado, uno de los jefes del cartel de la droga Norte del Valle, el más poderoso de Colombia, envió en los últimos 10 años 1.000 toneladas de cocaína a Estados Unidos, dijo la policía.
Mediante la organización delictiva que fue desbaratada en Brasil, se transportaban grandes cantidades de droga a Europa y Estados Unidos. Las ganancias retornaban desde España y México, transitando también por Uruguay, dijo la PF brasileña.
«Chupeta» quiere ser extraditado y cumplir las eventuales condenas por asesinato y tráfico que pesan sobre él en Estados Unidos, dijo su abogado en Brasil, Sérgio Alambert, citado por el diario O Estado de São Paulo en su sitio de Internet.
«Mi cliente pidió que tomase contacto con la DEA y demostrase su voluntad de colaborar», dijo Alambert al diario, agregando que agentes de la agencia estadounidense ya tuvieron contacto con el detenido.
Cuando fue detenido en una lujosa mansión de São Paulo, agentes de la DEA intentaron interrogar a Ramírez Abadía, dijo el abogado, pero les respondió: «Tengo toda mi vida para hablar con ustedes cuando esté allá (en Estados Unidos)».
El STF brasileño decretó en la noche del miércoles la «prisión preventiva, para fines de extradición, formulada por el gobierno de Estados Unidos».
Ahora, Washington debe pedir la entrega de Ramírez Abadía, dijo el portavoz del STF, la corte de justicia brasileña.
Según el dictamen de prisión preventiva, el caso en la corte del Distrito Oeste de Nueva York contra «Chupeta» incluye cargos por conducir una empresa delictiva y conspirar para importar cocaína, y poseerla con la intención de distribuirla.
La policía brasileña dijo, tras su captura, que el detenido también es acusado de ordenar 15 homicidios en Estados Unidos, incluyendo de policías, y otros 300 en Colombia.
En los expedientes, dijo el dictamen del STF, consta que Ramírez Abadía «se sometió a una extensa cirugía plástica para evitar su identificación», y podría tener una identificación argentina en nombre de Marcelo Javier Undue. En sus declaraciones a la policía, según divulgó la prensa local, el detenido indicó que llegó a Brasil hace tres años con 4 millones de dólares y residió en tres diferentes estados.
El capturado narcotraficante había indicado que en la próxima semana pretendía viajar a nuestro país para manejar cuentas bancarias y evitar su captura en Brasil, donde llegó huyendo de la policía colombiana.
En Brasil, Ramírez Abadía estableció una red de negocios, a través de los cuales se lavaba el dinero del voluminoso contrabando de drogas hacia Europa y Estados Unidos, dijeron las autoridades.
Fortunas a nombre de testaferros
Si bien hasta el momento es muy poco lo que se sabe de los negocios del narco en Uruguay, la brigada antinarcóticos e Interpol Uruguay están investigando no sólo las cuentas bancarias de Ramírez Abadía en nuestro país, sino que también están abocados a descubrir posibles compras fraudulentas de tierras en el departamento de Lavalleja y lujosos apartamentos en Punta del Este y mansiones en José Ignacio.
«Es lo de siempre. Recibimos el comunicado y sus respectivas ampliaciones de la policía brasileña y en base a esa información montamos una búsqueda, una investigación, una redada, que a veces tiene sus frutos y a veces no. Lo cierto es que esto recién empieza y hasta el momento no hay nada concreto», dijo a LA REPUBLICA un alto jerarca.
En el informe enviado por los investigadores del vecino país, se hace hincapié en las declaraciones del «Chupeta», quien aseguró que pensaba viajar a Uruguay para cerrar algunos negocios y que tal vez aprovechaba la oportunidad para radicarse definitivamente, ya que estaba al tanto de que los agentes de la DEA estaban «pisándole los talones». Respecto a los miles de dólares que fueron encontrados en su domicilio, el traficante aseguró que simplemente estaban guardados por precaución, aunque los agentes desconfían que estaban preparados para viajar a Uruguay donde serían «lavados» en una casa de cambio que funciona en la frontera con Brasil. La operativa sería similar a la utilizada por los narcos que seguían las órdenes de Alexander Pareja García, quienes traficaban droga colombiana al viejo continente y luego lavaban el dinero en nuestro país, comprando edificios enteros, chacras y antiguas estancias por las cuales pagaban precios ficticios.
«Que en Uruguay existen células de carteles colombianos lavando dinero no es noticia. Se sabe. El problema es que utilizan a terceros para concretar las transacciones. Siempre existe un testaferro que firma la documentación. Estamos investigando a varios. Gente conocida y desconocida. Es cuestión de tiempo, que van a caer, van a caer», aseguró la fuente.
Los encargados de la investigación pidieron informes al departamento de Migraciones para tratar de determinar si el colombiano ya vistió nuestro país, algo que sería de suponer, tomando en cuenta los factibles negocios que Ramírez Abadía tendría en territorio uruguayo.
En los próximos días serán entregados nuevos informes provenientes de los Estados Unidos y Brasil que ayudarían a la investigación. En este nuevo legajo podrían estar los nombres de algunas de las empresas que operan en territorio uruguayo y que estarían vinculadas a los intereses del poderoso narco colombiano. «Aguardamos más datos. Se están preparando nuevos informes que recibiremos y estudiaremos antes de actuar», dijeron.
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