La ministra del Interior, Daisy Tourné, anunció ayer mismo el inicio de una investigación administrativa para esclarecer los motivos de los incidentes registrados, y para determinar cómo llegó el arma de fuego a manos de un peligroso delincuente preso por dos homicidios.
Tourné indicó que los antecedentes fueron puestos en conocimiento de la Justicia competente y remarcó que fue un hecho aislado que en nada impidió que el complejo carcelario prosiguiera su rutina diaria.
El Carlinho, procesado por los recordados homicidios de “El Marito” y del hincha de Nacional Daniel Tosquella, corrió varios metros por el patio detrás del “Oreja”, hasta que extrajo un arma de fuego calibre 38 y comenzó a disparar contra las casetas de la guardia carcelaria. El “Oreja” atinó a trepar el cercado del patio interior de recreo pero acabó enganchado en el alambre de púas, que le produjo heridas.
La guardia policial desplegada en la cárcel de máxima seguridad intentó detener al “Carlinho”, pero el preso, visiblemente ofuscado, extrajo el arma de sus ropas y abrió fuego contra las casetas que resguardan el perímetro interno de la cárcel ubicada en San José.
Los problemas habrían comenzado sobre las 9 de la mañana cuando el peligroso doble homicida, que se encontraba alojado en módulo B, discutió con el otro recluso, quien cumple condena en el modulo D. El incidente de violencia se produjo durante un recreo de media mañana. El “Carlinho” comenzó a agredir al “Oreja” Alonso, con quien ya tenía una ríspida relación desde que este último ingresó a la cárcel. Los funcionarios carcelarios respondieron a la agresión contra las casetas disparando con balines de goma, según los procedimientos estipulados por las normas vigentes, y lograron que el recluso se tirara al suelo y depusiera su actitud hostil, insólita e inesperada. Los policías redujeron al “Carlinho” sin inferirle ninguna lesión.
En un primer momento se temió que la tranquilidad de la cárcel se viera distorsionada, pero los demás reclusos hicieron caso omiso del incidente y continuaron con sus actividades diarias.
Tras ser conducido a la sala de interrogatorios, Vito Carlos Alvez “el Carlinho”, fue derivado a “La Isla”, un sector de seguridad extrema conformada por celdas de aislamiento, donde comparte sus horas junto a Diego León Conde (“el Cosita”), Néstor Peña Otero (“el Rambo”), Marcelo Roldán (“el Pelado”) y Luis Alberto Suárez Correa (“el Betito”). En las próximas horas varios policías serán interrogados por las propias autoridades carcelarias en el marco de la investigación administrativa ordenada por la ministra Tourné para determinar cómo ingresó el arma utilizada por el peligroso y agresivo recluso.
Las autoridades de la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Reclusión dispusieron que los jerarcas del complejo de Libertad realizaran una requisa general en las celdas de todos los módulos. Los funcionarios requisaron celulares y cortes carcelarios. *
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