Ofensiva de la Jefatura de Policía maragata

Golpe a los abigeos de San José

Según pudo saber LA REPUBLICA, la Jefatura recibió una llamada telefónica anónima, que alertaba sobre la sospechosa situación y aportaba la dirección donde se estarían llevando a cabo actividades de faena de animales y comercialización clandestina de carne. El personal a cargo acudió entonces al lugar señalado, y comprobó la existencia «de tres vaquillonas y en un galpón, ración, maíz y componentes de alambrado eléctrico».

Las investigaciones condujeron a la detención de tres jóvenes hombres, de 21, 23 y 24 años, que no pudieron justificar la procedencia de los vacunos ni del alimento finalmente incautado. Posteriormente los efectivos establecieron que los animales habían sido sustraídos de un establecimiento rural ubicado en la zona de Rincón de la Torre.

Uno de los detenidos trabajaba en dicha granja, y con la complicidad de otro de los individuos y el encubrimiento del tercero, se dedicaba a sustraer animales y efectos, propiedad del dueño del establecimiento. Este hombre no se había percatado de los hurtos y abigeatos cometidos, lo que permite suponer que fue víctima de la actividad delictiva por un breve período de tiempo.

Los investigadores pudieron también establecer «que además de los animales incautados habían sido faenados otros dos y vendida parte de la carne», requisándose varios kilos que esperaban a ser comercializados. Fuentes policiales expresaron a LA REPUBLICA que la hipótesis más probable es que la comercialización se efectuara con particulares y no mediante carnicerías establecidas.

La carne en cuestión «fue declarada como no apta para consumo humano por parte de las autoridades de Sanidad Animal de la Intendencia Municipal de San José». Puestas las actuaciones ante la Justicia competente, el juez dispuso el procesamiento con prisión del mayor de los acusados, poseedor de antecedentes penales, Julio Alejandro Martín, imputado de encubrimiento.

En tanto FRLR de 21 años y MMBP de 23, resultaron procesados sin prisión, imputados de «un delito continuado de hurto especialmente agravado en reiteración real con un delito de abigeato».

El magistrado determinó también que la carne sea entregada para la alimentación de los animales del zoológico.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje