Tres jóvenes que hacían ejercicio en la zona vieron con asombro cómo desde las profundidades de las aguas asomaban los techos de los vehículos, repletos de bolsas de basura y botellas plásticas.
Cuando la Policía llegó al lugar, podían observarse con claridad dos automóviles, mientras que otros dos empezaban a aparecer cerca de la orilla.
Los jóvenes que encontraron los vehículos dijeron que estaban corriendo como cada mañana bajo el puente colgante que une avenida Giannatassio con Avenida Italia cuando les llamó la atención un reflejo que provenía del arroyo. Al acercarse observaron a los vehículos que flotaban y se balanceaban en medio de las aguas.
Los efectivos de la Seccional 26ª comenzaron las primeras investigaciones, tratando de establecer si dentro de los automóviles había cuerpos u objetos que complicaran aún más el caso. Para esa tarea fue solicitada la presencia de buzos de la Armada, que a pesar del frío se sumergieron en las turbias aguas y confirmaron que los vehículos estaban completamente vacíos.
Los bomberos ofrecieron sus servicios, pero algunos problemas que se suscitaron en la tarde echaron por tierra la posibilidad de que los soldados del fuego extrajeran los vehículos del arroyo.
La Armada, que aportó la presencia de los buzos, no tenía una grúa que sirviera para ese tipo de rescates, por lo que la Jefatura de Policía de Canelones pensó en contratar una grúa privada. Finalmente los autos fueron extraídos con una grúa cedida por la Junta Local.
Mientras tanto, los investigadores comenzaron las primeras averiguaciones sobre el caso, determinando que algunas piezas que faltaban de los vehículos podrían confirmar que desguazaderos de la zona utilizaban el arroyo para hacer desaparecer los vehículos robados.
Si bien hasta el momento no hay detenidos, la Policía confía en que tras el peritaje de Policía Técnica aparecerá “una punta” que sirva para dar con los responsables del inusual e intrincado episodio. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21