Apareció entre yuyos y arbustos, a 600 metros de su casa, en Villa La Paz

Encontraron el cuerpo de un hombre que estaba ausente hacía siete meses

En las últimas horas fue ubicado el cuerpo del ingeniero agrónomo Máximo Cenoz, de quien se había perdido todo rastro el 6 de noviembre de 2006. Fue reconocido por las ropas y la Policía reiteró que se trató de un caso de autoeliminación.

Escrito por: LUIS A. CARRO, COLONIA

Miércoles 20 de junio de 2007 | 4:59
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Cenoz, de 60 años, estaba domiciliado en la zona rural de Las Toscas, situada en proximidades de la planta de una ex destilería de whisky de Ancap, a 2 kilómetros de Villa La Paz (Colonia Piamontesa).

Sus vecinos lo definían como “un hombre muy trabajador, pero huraño, con escaso contacto con el resto de la gente de la zona”. Su hermética personalidad se había acentuado cuando falleció su madre. Desde entonces, Cenoz había caído en un pozo depresivo del que no logró salir.

La última vez que había sido visto con vida iba acompañado por su perro rumbo a los montes del río Rosario. El animal retornó a la casa y de ahí en más nada se supo del ingeniero Cenoz. Constantemente la Policía departamental y Prefectura Naval efectuaron búsquedas en las aguas y las costas del río Rosario, sin ningún resultado.

La sorpresa del hallazgo

Cuando se cumplían siete meses de rastrillaje en vano, la misteriosa historia tuvo un giro inesperado.

Un peón que cumple tareas en el propio establecimiento de Cenoz, por cuestiones circunstanciales llegó hasta un sitio agreste, a sólo 600 metros de la casa, al que habitualmente no tenía necesidad de ir. Allí, entre una maraña de árboles y yuyos, el trabajador encontró el cuerpo largamente buscado. La identidad del mismo pudo ser confirmada por las vestimentas que portaba.

Minutos después la Policía se constituyó en el lugar, al igual que las autoridades judiciales de Rosario, que entendían en el tema.

A pesar del hermetismo de las autoridades, todas las fuentes consultadas por LA REPUBLICA coincidieron en señalar que “el ingeniero Cenoz se quitó la vida”. Los informantes recordaron que el profesional en alguna que otra oportunidad había comentado en las escasas conversaciones que mantenía con vecinos: “Cuando yo me vaya, no me van a encontrar”, algo que durante siete meses se hizo realidad.

¿Por qué no buscaron los investigadores en el sitio donde ahora apareció el cuerpo? La única explicación que ha trascendido es que todos los datos que en un primer momento se recogieron daban cuenta de que Cenoz había encaminado sus pasos en otra dirección, diferente a la que ahora se confirmó. *

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Domingo 12 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 28 °C