Definición de campeonato terminó con el árbitro agredido a golpes
Faltaban cinco minutos para la definición de la Super Copa de Liga del Centro, pero el partido terminó abruptamente cuando el árbitro del cotejo fue agredido a puño limpio por uno de los futbolistas. Este violento hecho se registró en el Parque «Ricardo F. Mela», de Santa Catalina, donde se disputaba la final de la Super Copa de Liga del Centro.
Unas 300 personas presenciaban el encuentro, que transcurría sin mayores alternativas. Fraternidad derrotaba a Wanderers por uno a cero, algo que le permitirá acceder a disputar la final con Santa Catalina, pero una falta cometida por el jugador de Wanderers Paolo García desató la violencia.
El árbitro del cotejo, Ernesto Hernández, pitó la falta y sacó la tarjeta amarilla para amonestar al jugador, pero como ya tenía amarilla, de inmediato lo expulsó del cotejo. Eso desató la ira de Mario García, hermano del jugador expulsado, quien también disputaba el encuentro defendiendo a Wanderers.
Primero insultó al árbitro, y cuando éste le mostró la tarjeta roja no tuvo mejor idea que pegarle dos puñetazos en el rostro. Por supuesto que la situación se volvió caótica y obligó a suspender el partido de fútbol postergando la definición de los cuadros que intervendrán de la Super Copa de Liga del Centro. El juez Hernández debió ser atendido por un médico y una vez repuesto radicó una denuncia policial contra el agresor. Las autoridades de la Liga Regional de Fútbol del Centro suspendieron al jugador por 36 meses. El mismo permaneció un par de horas detenido mientras se dio trámite a la Justicia. Seguramente el próximo fin de semana se juegue el pico de 5 minutos que definirá qué equipo disputará la final con Santa Catalina. *
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