Según se pudo establecer, el grupo que participó del copamiento estaba compuesto por siete personas, cinco de ellas menores de edad, que en sus declaraciones aseguraron estar bajo los efectos de narcóticos.
La Justicia decidió procesar a cuatro de los involucrados que fueron los autores materiales del copamiento.
Como se recordará, las parejas irrumpieron en una vivienda ubicada en el cruce de Camino Cibils y Los Cedros, donde se encontraba una niña de nueve años.
La menor aguardaba el regreso de su madre, quien hacía días estaba cuidando a la abuela de la niña que se encontraba enferma. La madre estaba a pocas cuadras de su domicilio. El padre estaba, al igual que todas las noches, en su trabajo como empleado en una panadería.
Antes de retirarse del lugar, los copadores le pegaron en la cabeza a la niña. Escaparon con electrodomésticos, en particular un radiograbador personal, múltiples prendas de vestir y variados comestibles, aunque se desinteresaron por un televisor y un horno microondas. Se apoderaron de un reproductor de discos DVD. La niña reconoció como uno de los copadores a un vecino de su antiguo barrio, un zona de la que se habían mudado hacía año y medio. En un rápido operativo, efectivos de la Brigada de Asaltos obtuvieron datos que permitieron identificar a los posibles sospechosos y casi de inmediato detuvieron a los autores, cuando los delincuentes aún no se habían desprendido de los objetos robados. Una vez trasladados a dependencias judiciales, los cuatro detenidos fueron procesados por “rapiña, privación de libertad y copamiento”, tres graves delitos por los que fueron remitidos a prisión. *
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