El caso podría esclarecerse con la extradición de Mario Ezequiel Hernández, sindicado como asesino

Por el crimen de Andrés Trigo "hay ocho sospechosos; algunos de ellos son policías"

Esta y otras revelaciones sobre el caso que mantiene consternada a la población local desde hace nueve años, surgieron de la visita que el viernes 13 realizó a la Junta Departamental coloniense el titular de la Jefatura de Policía, inspector mayor Ruben Perazza, a expresa invitación del curul frenteamplista Johnny Solahegui, para responder sobre algunos hechos graves que aún permanecen sin ser aclarados.

Andrés Trigo trabajaba en el club social y deportivo San Carlos, en la planta suburbana de Colonia del Sacramento, y aquel 17 de agosto de 1998, una vez culminada su labor, se retiró conduciendo la camioneta en la que habitualmente se desplazaba, con destino a su domicilio particular en calle Eduardo Acevedo.

Allí fue interceptado por otro vehículo que aguardaba en la oscuridad de la noche y al que siguió sin oponer resistencia, por lo que se deduce que le resultó conocida alguna de las personas que viajaban en él. Recién sobre el mediodía de esa jornada fue ubicado en la calle Atanasio Sierra, próximo a la Ruta Nº 21, el cuerpo sin vida del muchacho. Se encontraba dentro de su camioneta y presentaba dos impactos de bala.

Al frente de la Policía coloniense en aquel momento se encontraba el inspector Hugo Pintos Funes, políticamente ligado al ex senador Pablo Millor (Cruzada 94). Las agresivas declaraciones públicas de Pintos Funes, sembrando sospechas sobre la víctima, derivaron en el repudio generalizado de la sociedad coloniense y la Junta Departamental terminó por declararlo «persona no grata».

Numerosas marchas de silencio se llevaron a cabo en demanda del esclarecimiento del caso, pero hasta ahora sólo se encuentra tras las rejas una sola persona ­Karina, la ex novia de Andrés­ acusada de coautoría de homicidio.

 

Aguardan la extradición de ex policía Hernández

De la visita del inspector Perazza a la Junta Departamental surgió que «no existió el móvil político en el crimen de Andrés», una afirmación que genera más interrogantes por lo enigmático de su contenido.

En cuanto a la situación en que se encuentra la investigación del caso, la novedad más trascendente fue que «hay ocho sospechosos y entre ellos hay policías». Entre estos últimos se mencionó el nombre de Mario Ezequiel Hernández, ex uniformado, quien ahora reside en Argentina. A pesar de reiterados pedidos, la extradición de Hernández aún no ha podido concretarse. «Vamos a reiterar la solicitud (para traerlo a Uruguay)», fue el compromiso asumido ante los ediles.

Walter Trigo, padre de Andrés, había manifestado en repetidas oportunidades su convencimiento de que «policías» (en actividad y retirados, según su opinión) estarían implicados en el asesinato de su hijo. En declaraciones a la revista coloniense «González», en abril de 2006, dijo textualmente: «También tenemos al policía que le mostraba a otro funcionario los dólares del asesinato», refiriéndose a la supuesta suma de dinero que habrían recibido por concretar el crimen. Más aún, se refirió Walter Trigo a una «grabación en la cual se comprueba que la ex novia de Andrés ofreció dinero para que le quitaran la vida». (Aludía a una charla que mantuvo el ex policía Hernández con dos conocidos delincuentes colonienses).

El jefe de Policía Perazza sorprendió al indicar: «Me responsabilizo porque no he podido darle a la Justicia elementos para que pudiera seguir trabajando». Sin embargo, el jerarca se mostró confiado en que habrá «algunos procesamientos» aunque, aclaró, «no podemos precisar la fecha». *

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