Desistieron de continuar la huelga de hambre en el Penal de Libertad
La huelga de hambre (que no sería tal ya que los presos acopiaron durante días la comida que le llevan sus allegados), terminó sobre las 20:30 horas de ayer, cuando todos los reclusos retiraron las cenas.
Las «infracciones leves» cometidas por presos que están sancionados serán revisadas «caso por caso». Se aguarda tener un resultado «entre martes y miércoles». Algunas faltas serían perdonadas y algunos castigos serían reducidos y conmutados, informó el doctor Garcé.
Consultado por LA REPUBLICA, el comisionado parlamentario aseguró que los presos no reclamaron «en ningún momento» por la situación de un líder de pandillas que está en una celda de máxima seguridad.
Las reivindicaciones de los presos se limitaron a pedir un acceso más rápido a los servicios médicos y una revisión de las sanciones leves.
«La Dirección del ComPen se comprometió a vehiculizar los pedidos de asistencia médica de modo más ágil y rápido», comentó Garcé.
Por su lado, la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Recuperación, al mando del inspector mayor (r) Julián Rodríquez Alsina, asumió el compromiso de «agilizar» el estudio de los distintos casos de reclusos que solicitaron traslado por tener buena conducta.
Los traslados que resulten concedidos se concretarán cuanto antes.
Las protestas de los reclusos por los presuntos «malos tratos» de los que habrían sido objeto el domingo pasado ya habían sido derivados el lunes al Juzgado de San José, que instruyó una pieza presumarial.
La supuesta huelga de hambre fue puesta en duda desde un principio porque la guardia penitenciaria tomó conocimiento de que encabezaron la protesta reclusos que habían acopiado durante muchos días en sus celdas varias comidas que les habían llevado amigos y familiares.
La protesta se originó en el Sector E, donde estuvo recluido el preso que permanecerá castigado en una celda de máxima seguridad debido a su peligrosidad. El sector D se plegó a los disturbios, pero desistió, apenas se supo que el violento delincuente seguiría aislado.
La huelga fue comenzada por más de un centenar de presos. Unos veinte abandonaron la protesta cuando se supo que permanecería sin variantes la situación del conocido cabecilla de pandillas carcelarias. Los últimos abandonaron la huelga anoche, tras negociar con Garcé. *
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