Interpol capturó en Buenos Aires al asesino del juguetero, fugado del Tacoma hace nueve meses
El «Día del Niño», 12 de agosto de 2006, Juan Pablo Munells cerró su juguetería de Ejido y Colonia. Junto a dos empleados emprendió el camino de retorno a su domicilio. Al llegar a La Comercial, un automóvil se interpuso en su camino y un hombre fuertemente armado abrió fuego en un intento violento de cometer una rapiña. El dueño de la juguetería cayó muerto, mientras los dos empleados se protegían del agresor.
A la semana de cometido el homicidio se pudo constatar que el asesino había sido Federico Michel Martínez Marrero, de 28 años, quien purgaba una pena por el delito de rapiña (contaba con dos antecedentes por rapiña, en 2001 y 2004, la última cometida en otra salida transitoria), y que se encontraba gozando de una salida transitoria del centro penitenciario Tacoma.
Dos días después, funcionarios de la División Homicidios encontraron quemado el auto utilizado por el asesino, un Nissan Sunny, en la esquina de Francisco Vidiella y Garibaldi.
Lo insólito del caso fue que cuando los policías fueron a buscarlo para interrogarlo, Barrera se encontraba en las afueras del establecimiento -escoba en mano-, barriendo la vereda. Al observar la presencia policial e intuyendo que venían por él, Barrera tiró la escoba y escapó logrando evadir a los efectivos que lo perseguían.
Desde entonces nada se sabía de Barrera. La familia de Munells realizó decenas de marchas pidiendo su captura pero todo intento policial era en vano.
Una de las marchas más recordadas se realizó frente al Edificio Libertad, donde unas 300 personas reclamaron a viva voz el esclarecimiento del crimen. La esposa de Munells fue incluso recibida por el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, quien prometió que el asesino iba a ser detenido.
Nueve meses después, un exitoso operativo conjunto entre las filiales de Interpol en Uruguay y Argentina permitió la captura de Barrera en la ciudad de Buenos Aires. Los uruguayos localizaron al peligroso delincuente y vertieron toda la información a sus pares argentinos que se encargaron de detenerlo en la mañana de ayer.
Ahora la Justicia podrá solicitar la extradición de Federico Martínez Marrero, quien sería procesado por homicidio y volverá tras las rejas.
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