Utilizaba un puesto de artesanías como fachada para vender droga
Como fachada tenía un puesto de artesanías donde vendía caravanas, collares y ornamentos realizados a base de madera y alambre. Lo que llamaba la atención a la Policía era que el puesto ubicado en avenida Agraciada y Castro, siempre estaba lleno de supuestos compradores, pero que al retirarse no llevaban nada en sus manos. Sin embargo, el artesano, quedaba contando billetes y monedas.
Con agentes vestidos de particular se realizó una exhaustiva investigación que terminó por aclarar los movimientos delictivos del trabajador callejero.
Mediante el «boca a boca», se corría la voz de que el hombre vendía buenos «porros» y una mejor «lata». De todas partes, venían compradores a probar las cualidades de la droga vendida por el artesano.
En una rápida redada y con las pruebas a la vista (se le incautaron varios gramos de marihuana y de pasta base), el hombre de iniciales RCG, de 30 años, fue conducido a la seccional. *
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