Lo mató por un poco de comida
De a acuerdo a la información recabada por LA REPUBLICA los hechos se sucedieron rápidamente puertas adentro de la finca del barrio Vista Linda. Un problema, una discusión, un enfrentamiento y la muerte.
Rafael Julián Méndez Gutiérrez, oriental de 48 años y ARRM, oriental de 64, convivían en la mencionada finca y el sábado de nochecita se disponían a cenar. Si bien el inicio del altercado fue el de la comida, los investigadores concluyeron que tras ese tema trivial se encondía otro conflicto que potenció el enfrentamiento en la última cena.
El matador dijo que comenzaron a pelear y que Rafael Julián Méndez Gutiérrez lo quiso atacar con un cuchillo y que él, como defensa personal, empuñó un revólver calibre 22 y lo ejecutó de varios balazos, uno de ellos en la cabeza.
El procedimiento fue asumido por personal de la Seccional 19ª de Progreso, que al arribar a la escena del crimen hallaron a Méndez ya sin vida, al matador paralizado y un poco de polenta en una olla. Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA señalaron que el fallecido, a pesar de su corta edad, era jubilado de la comuna local.
El otro individuo, aún legalmente casado, se había separado de hecho de su esposa. Desde hacía unos seis años ARRM había sido recibido en la morada de quien se convertiría en su víctima. El único ingreso del hogar era el que aportaba Méndez. El inquilino no contribuía en nada, según él mismo lo reconoció ante la Policía.
El ahora recluso dijo que mientras cocinaban la polenta –el único alimento que había en el domicilio– el dueño de casa le recriminó el hecho de que nunca pusiera dinero para comprar el alimento que ingería, haciendo hincapié en que su magra jubilación sólo alcanzaba hoy en día para mantener una sola «boca». Las cosas así no podían continuar, advirtió.
El cuerpo de Méndez fue hallado en el piso de la finca con varios impactos de bala. Las autoridades de la seccional de Progreso, al mando del subcomisario De los Santos, solicitaron los servicios de Policía Técnica y dieron cuenta de lo sucedido a la Justicia letrada de Las Piedras.
El magistrado le tomó declaraciones al homicida, quien repitió lo que ya había confesado ante los uniformados: que lo había matado por un tema relacionado con la comida. «Homicidio» fue la imputación con que ayer ingresó a la Cárcel Departamental de Canelones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad