La persecución del pistolero fue iniciada por un comerciante que lo siguió en una moto

Tras reducir a una mujer embarazada y rapiñar una farmacia, un asaltante cayó abatido por un comisario

Asaltó una farmacia sin importarle que la mujer que atendía el mostrador estaba embarazada de varios meses. Con el dinero en su poder escapó rumbo al centro de Pocitos. Cayó abatido por el certero disparo de un comisario que gozaba de su día franco.

Martes 27 de febrero de 2007 | 4:17
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Un solitario asaltante ingresó a una farmacia en Ramón Mazzini entre Gestido y Bartolito Mitre. Se acercó a la señora que atendía tras el mostrador y solicitó un paquete de pastillas.

La indefensa mujer, propietaria del establecimiento, tomó el paquete de golosinas pero al entregárselo al “cliente” recibió como paga la exhibición de un arma de fuego de grueso calibre. El rapiñero exigió la entrega del dinero recaudado.

La boticaria trató de hacerle entender al delincuente que estaba embarazada y además le rogó por su vida. El hombre, con la calma de un experto, le dijo a la señora que no se demorara y que le entregara el dinero para “no complicar más las cosas”.

Con dos mil pesos en la mano, el joven asaltante abandonó el local siendo interceptado por un comerciante de la zona que observó todo lo sucedido desde la puerta de su tienda.

Con desparpajo, el ladrón dijo al comerciante: “Mirá que si vas para la farmacia, enterate que la señora no atiende más”.

Tras esas frías palabras, el delincuente inició su fallida fuga hacia la avenida Soca. El comerciante no dudó un instante y persiguió al rapiñero en una moto.

La persecución tuvo su fin en la calle Bartolito Mitre casi Soca. Un comisario de la Jefatura de Policía de Montevideo, que estaba en su día franco, se sumó a la persecución del comerciante y se lanzó a correr detrás ladrón que intentó abordar un taxi.

Antes de subirse al vehículo, el delincuente apuntó directamente al cuerpo del comisario con un revólver calibre 38. Apenas si pretendió apretar el gatillo. El policía fue más rápido. Un certero disparo impactó en el corazón del delincuente y dio fin a una persecución que aterrorizó a una populosa zona de Pocitos.

La farmacéutica no sufrió lesiones. Anoche, el delincuente no había sido identificado, ya que no portaba ningún documento de identidad. *

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