El expediente por el caso Natalia lleva acumuladas más de 720 fojas
La doctora Graciela Eustachio, titular del Juzgado penal de 4º Turno de Maldonado, ofreció ayer una conferencia de prensa de 25 minutos en la que estuvo acompañada por el doctor Raúl Oxandabarat, responsable de la Dirección de Comunicaciones de la Suprema Corte de Justicia. Allí y antes que nada, ambos magistrados recalcaron que el secreto de presumario no permite revelar demasiados detalles de las actuaciones que se llevan adelante en torno al caso de la muerte de Natalia Martínez, pero que era necesario mantener a la opinión pública informada de lo que se está haciendo. Afirmaron que es un caso que se sigue investigando a múltiples puntas y que el secreto del expediente también alcanza a la propia familia de la chica muerta.
La doctora Eustachio explicó que el trabajo que llevan adelante la Policía, los peritos y la propia Justicia desde la desaparición de Natalia Martínez y el posterior hallazgo de su cadáver, ha incluido la toma de declaraciones a un centenar de personas, allanamientos en varios departamentos e inspecciones oculares tanto en el sitio donde desapareció, en la madrugada del 19 de enero, como donde fueron encontrados algunos de sus efectos y finalmente su cuerpo, el sábado 10 de febrero.
«Se está trabajando y el trabajo no ha culminado. El expediente ya tiene más de 720 fojas y todos estamos trabajando en los distintos datos que nos están proporcionando. Se investiga cada dato, algunos que son veraces y otros que no lo son», dijo la magistrada, reconociendo que mucha información errónea o sin valor ha distraído demasiado tiempo y ha enlentecido el normal desarrollo de las actuaciones.
«Múltiples líneas de investigación»
La jueza agregó que a casi un mes de la ausencia de la joven se siguen múltiples líneas de investigación, en tanto que aún no se ha encontrado al o a los responsables de su muerte, porque, «por más que uno se incline más hacia una línea de investigación, tampoco hay que descuidar o descartar nada porque no sabemos hasta qué punto no pueden estar conectadas ambas líneas o hasta qué punto no se puede lograr algún otro resultado». Empero, no proporcionó detalles respecto a cuáles son esas líneas en las que se trabaja en varios frentes, ni tampoco si ya se lograron reconstruir los pasos de Natalia y su o sus matadores, luego de desaparecer en Piriápolis.
Tampoco pudo precisar si hay algún tipo de indicio respecto al perfil del o los matadores de Natalia Martínez (sicario, psicópata o simplemente alguien que por ahora va esquivando el cerco) y subrayó que sigue siendo probable que por alguna razón una o varias personas no hayan aportado información respecto a lo que pudieron haber visto u oído esa madrugada en el restopub La Rinconada o en su exterior, en relación al caso. «Yo pienso que era un lugar que estaba con mucho público», recordó. «Intimamente», comentó luego, «pienso más allá de lo que pueda surgir del expediente, que alguien vio algo, pero tiene miedo y no lo dice. Y es importante que se sepa, y lo digo al público en genera: si alguien sabe y vio algo esa noche o esa madrugada en relación a Natalia, si ese dato es veraz que lo haga llegar a la Policía o aquí, al juzgado». También dijo que cualquiera de las alrededor de cien personas que han brindado algún tipo de testimonio o declaración puede ser convocada «infinitas veces» en tanto el caso no sea esclarecido. No descartó, además, que de ser necesario y posible se intentara ubicar a todos los vehículos y sus ocupantes que esa madrugada estuvieron en el entorno del restopub piriapolense, porque «alguien puede haber visto algo».
La jueza Eustachio refirió a la demora en obtener la información sobre el tráfico de llamadas y mensajes tanto entrantes como salientes entre los teléfonos del círculo de allegados a Natalia y de su familia. Dijo que recién el martes de esta semana se pudo ubicar el aparato desde el cual se envió un mensaje a Claudia Martínez y que, «como todo procedimiento científico, lleva su tiempo».
Afirmó finalmente acerca del caso: «No sé si se aclara a corto o largo plazo, pero lo que sí les digo es que confío en que se va a aclarar». Al mismo tiempo no pudo confirmar cuándo el Instituto Técnico Forense (ITF) del Poder Judicial le estaría aportando nuevos elementos de los peritajes realizados al cadáver de Natalia y consideró que los resultados contenidos en el informe definitivo serán muy importantes porque determinarán a ciencia cierta cómo perdió la vida la joven.
«Sería importante si se pudiera determinar la forma en que murió, (pero) no descarto que de pronto, como se encontró el cuerpo en estado de descomposición, (eso) no se pueda determinar», advirtió la magistrada. *
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