Un recluso alega inocencia y se cose la boca para que la Justicia lo deje libre
Otra vez la desesperacion del encierro llevó a un recluso a la extrema demostración de autoflagelación. Jorge Prieto, recluido en el Penal de Libertad por haber rapiñado a dos unidades del transporte capitalino, decidió coserse la boca como protesta a la sentencia que ya hace 9 meses lo llevó a prisión.
Jorge Prieto vivía de las «changas» y a pesar de tener varios antecedentes penales, asegura que había cambiado de vida y que estaba decidido a ganarse el pan dignamente. Una mañana, cuando todavía dormía, fue sorprendido por cinco policías que, con una orden de allanamiento en mano, se lo llevaron detenido. Al ingresar a la Seccional 11ª los agentes le informaron que estaba detenido por rapiñar a dos ómnibus de Cutcsa, algo que Prieto desmintió de inmediato. El juez que llevó adelante la causa resolvió realizar un careo entre Prieto y los transportistas, quienes afirmaron que el hombre que estaba sentado allí, frente a ellos, era el autor de ambos robos.
Jorge Prieto fue trasladado al Penal de Libertad, mientras su abogada buscaba de dónde aferrarse para volcar la sentencia, pero a pesar del esfuerzo, todos los puntos le jugaban en contra.
Ante el juez, el propio Prieto había testificado que era posible que alguien lo hubiera visto en horas de la madrugada en el lugar donde se produjeron las rapiñas, pero alegó que lo hacía para visitar a su esposa que trabaja en horas de la noche en una casa particular de la zona.
Hoy, tras nueve meses entre rejas, Jorge Prieto no se cansa de gritar su inocencia. Asegura que los trabajadores rapiñados deben haberlo confundido con otra persona y que tal vez por temor o por ansiedad lo señalaron a él como el hombre que los amenazó y despojó de la recaudación. Cansado de pedir ayuda y viendo que su abogada ya no tiene argumentos legales para revertir la sentencia que lo dejará al menos dos años más en prisión, fue que Prieto decidió tomar una aguja de coser, enhebrarla con un grueso hilo y coserse los labios. Su intención es no ingerir alimentos hasta que la Justicia atienda nuevamente su causa y estudie minuciosamente los hechos.
El hombre sigue asegurando que es inocente y afirma que ni la Policía ni la Justicia hicieron todo lo posible para averiguar realmente quién fue el hombre que cometió las rapiñas. *
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