En pocas palabras
* Quemada con agua
Una niña de dos años se encuentra internada en el Hospital Pereira Rossell con un diagnóstico de «quemaduras de primer y segundo grado en miembros superiores, brazo derecho e izquierdo». La niña se llama Milagro San Martín Silvera y en primer lugar había sido llevada desde su casa a la policlínica de Malinas. Indagada la madre por personal de la Seccional 16ª de la Dirección de Seguridad dijo que la pequeña se estaba bañando cuando el hermano, de seis años, la empujó dentro de un recipiente con agua hirviente.
* Saquearon restaurante
La pasada madrugada fue propicia para un grupo delictivo, que tras forzar la ventana de un restaurante situado en Soriano y Wilson Ferreira Aldunate procedió a saquear el comercio. De acuerdo a la denuncia presentada por los propietarios del local, el botín obtenido por los asaltantes consistió en lo siguiente: una computadora, una impresora, un microondas, dos licuadoras, una cortadora de fiambres, un equipo de audio, dos balanzas electrónicas y botellas de whisky. El caso es investigado por la Seccional 2ª de la Dirección de Seguridad.
* Cárcel para arrebatador
Un joven de 25 años que en su haber contaba con varios antecedentes penales antes de ser nuevamente apresado por la Policía, fue enviado a prisión por el juez Penal de 1er Turno, que lo procesó por «un delito de hurto en su modalidad de arrebato». Wilmar Alfreso Lencina Sosa fue detenido por personal de la Seccional 1ª de la Dirección de Seguridad, luego que una mujer alertara que había sido robada en el cruce de 25 de Mayo y Maciel. El arrebatador fue capturado en Rambla 25 de Agosto de 1825 e Iruzaingó, cuando revisaba la cartera que había robado.
* Preso en Tres Cruces
Un rapiñero que fuera detenido por personal del Cuerpo de Radio Patrulla dentro de la terminal de ómnibus de Tres Cruces fue enviado tras las rejas por el juez Penal de 1er Turno por «rapiña». DHCS, de 22 años, no tenía antecedentes penales hasta que fue capturado luego que, munido de un revólver, asaltara a un transeúnte en Acevedo Díaz y Goes. El hombre pretendió escapar a la ley confudiéndose entre la muchedumbre habitual de la terminal, pero no pudo.
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