El inspector general Elbio González asegura que Brasil acusa a Uruguay de tráfico sin fundamento alguno

"Las casas de familia son la principal fuente proveedora de armas para los delincuentes"

El jerarca recordó que las Naciones Unidas tiene un organismo llamado Unlirec (Centro Regional para la Paz, el Desarme y el Desarrollo de América Latina y el Caribe), creado en 1986, con sede central en Lima (Perú). Existen distintos centros regionales: para el Caribe, en Costa Rica, para la parte superior de América del Sur, en Brasilia, y se va a implementar en la Escuela Nacional de Policía la sede regional para el Cono Sur.

«Es muy importante que Uruguay haya sido elegido porque es el país de la región donde existe menor grado de inseguridad y porque somos reconocidos como un país respetuoso de los Derechos Humanos», manifestó el inspector.

Dijo que la visión de este organismo es enfocar el tema tanto en el tráfico ilícito como así también en el tráfico legal de las armas de fuego. Al respecto señaló que «la meta es limitar el uso y tenencia de armas en la población civil, lo cual choca con la mentalidad de las fábricas de armas mundiales».

«También fue creado para funcionar en prácticas de desarme en distintos países, por ejemplo en países donde Naciones Unidas actúa en misiones de Paz, como en Africa y en otros continentes, donde las misiones combaten a las organizaciones de tráfico ilícito mediante el desarme.

Incluso hay policías uruguayos destacados en varias misiones, como por ejemplo en Liberia, Costa de Marfil y en Haití».

El inspector González agregó que en Centroamérica y en Colombia existe un tráfico ilícito importante. «Por suerte en el Cono Sur la situación es bastante diferente, a pesar de que la situación de Brasil es muy complicada por el tráfico ilícito y por ser un país exportador de armas, ya que tiene varias fábricas de armamento liviano y pesado».

En cuanto al curso que se llevó a cabo a nivel nacional en la sede de la Escuela Nacional de Policía, entre el 27 de noviembre y el 8 de diciembre, dijo que se realizó para capacitar a policías, integrantes de las Fuerzas Armadas y funcionarios de Aduana, «ya que son los organismos que intervienen en el control de las armas legales que entran a nuestro país. Estos serán en el futuro instructores de los cursos nacionales y regionales en nuestra sede, junto a instructores del exterior».

 

País puente: acusación falsa

Como es sabido Uruguay no tiene fábricas de armas de fuego y es acusado por Brasil de ser país puente y proveedor. Al respecto el entrevistado aclaró que «esas informaciones surgen periódicamente en el país norteño, pero salvo casos aislados de uruguayos que fueron detenidos en los últimos años con armas cortas en Brasil, como fue el caso de un uruguayo que tenía campo en la frontera y llevaba armas cortas en su vehículo, el cual fue detenido meses atrás por las fuerzas conjuntas de Brasil que instalaron un férreo control en las fronteras, esas acusaciones no son fidedignas, no se reflejan en hechos reales, ni están avaladas por las estadísticas».

Agregó que esa acusación se debe a que Brasil tiene un problema serio en cuanto al tráfico ilegal de armas de guerra que abastece al Comando delictivo de San Pablo, «y es como buscar la culpa en la vereda de enfrente».

Señaló que en nuestro país no existe ninguna organización detectada que se dedique al trafico ilícito de armas, pero sí hay particulares que traen por su cuenta de otros países armas para uso propio, «pero son los menos».

Siguiendo con el tema señaló que en Montevideo anualmente se requisan, en distintos hechos policiales, entre 800 y 1000 armas, de las cuales un porcentaje inferior al 50% no está registrado.

Señaló que en algunas ferias periféricas existen puestos de venta de armas ilegales, pero resultan difícil detectarlas, ya que los vendedores son avisados de la presencia policial y desaparecen en segundos.

También existen lugares específicos donde se venden o se alquilan armas para delincuentes, «como sucedió en los 90 en la época de las superbandas, donde se requisaron varios fusiles de guerra AK-47, que no eran de procedencia legal y no se vendían en nuestro país».

 

Tenencia de armas

El entrevistado señaló que en nuestro país es bastante accesible la tenencia de armas y se está estudiando, como en muchos partes del mundo, implementar medidas y requisitos más exigentes para limitar la tenencia, «ya que en nuestro país las armas robadas en fincas particulares son la principal fuente proveedora para la delincuencia. Y, poniendo mayores exigencias, la personas tendrían menos armas e indirectamente la delincuencia también».

Agregó que no está de acuerdo en la tenencia por parte de civiles ya que es más riesgoso que seguro tener armas cortas en fincas particulares.

«Muchos ciudadanos, ante la sensación de inseguridad, creen que comprando un arma garantizan su seguridad, pero ello no es recomendable por varios motivos: primero no todos los integrantes de una familia saben realmente manejar un arma y no están en condiciones anímicas de hacerlo, segundo es riesgoso cuando hay menores, y muchas veces se producen discusiones en el núcleo familiar y el fácil acceso de las armas es muy riesgoso. Sucede de igual manera con las personas que tengan un estado depresivo, lo cual contribuye a que también aumente la tasa de suicidios en nuestro país».

El especialista señaló que en Uruguay existen aproximadamente 500 mil armas registradas, entre las que tiene en poder el Estado (Policía, Fuerzas Armadas y otras instituciones), más las armas de los civiles que las compran en las armerías.

Como es sabido para la tenencia de armas en civiles se exigen ciertos requisitos, entre ellos no tener antecedentes, certificado de buena conducta y la realización de un curso para el manejo de las mismas. La tenencia habilita al usuario a tenerla en su vivienda y en la guantera de su vehículo, ya que se considera una extensión de la finca. A la vez, cada arma debe tener un carné llamado guía, el cual debe ser registrado en el Servicio Nacional de Armamento.

En cuanto a los coleccionistas de armas, señaló que existe un gran número en Uruguay, y que el Servicio de Nacional de Armamento les otorga el carné de coleccionista a ciertas personas que deben cumplir con mayores exigencias y las armas de guerra que poseen no deben estar en condiciones de uso, quitándosele alguna pieza para dejarlas inhabilitadas. *

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