Maniobra de contrabando con "escala" internacional

Mucha tela para cortar

La información recabada por LA REPUBLICA de fuentes vinculadas a la investigación confirmaron que este caso tiene relación con la gigantesca banda desbaratada el mes pasado en Brasil, que se dedicaba al contrabando a gran escala.

En aquella oportunidad fueron detenidas más de 30 personas y decenas de camiones secuestrados, cargados con mercaderías de todo tipo, gran parte de ella procedente de Uruguay.

Del lado brasileño se pudo establecer que diversos productos eran recogidos diariamente de la zona franca de Montevideo y trasladados al vecino país, al que ingresaban ilegalmente. En ese entonces en Cerro Largo fueron detenidos cinco camiones cargados con chips electrónicos, pero la Justicia después de casi una semana de estudiar la documentación determinó que en este país no había delito alguno.

En este contexto partió desde el puerto de Montevideo en esa fecha un camión con chapa de Pelotas (estado de Río Grande del Sur), la misma ciudad brasileña en la que estaba matriculada la mayoría de los camiones secuestrados por la policía brasileña, como así también los detenidos en Cerro Largo.

Pero cuando llegó a la frontera este rodado se encontró con la policía convulsionada y entonces decidió quedarse del lado uruguayo.

Regreso delictivo

Cuando estalló el caso de los camiones en Brasil, y ante los detalles surgidos, las autoridades policiales y de la Dirección Nacional de Aduanas intensificaron los controles.

La Dirección General de Vigilancia y Operaciones de Aduanas, a cargo de Roberto Valdivieso, tuvo un papel clave en esta etapa, ya que es la oficina encargada del control de la documentación sobre ingresos y egresos de mercaderías a territorio uruguayo.

En base a este trabajo administrativo, complementado por tareas de pesquisas, se logró establecer que el mismo camión que había despachado en el puerto capitalino en tránsito con destino a Brasil la mercadería en cuestión, regresaba a la terminal portuaria con la misma carga.

Diversas indagaciones a despachantes, transportistas y gestores llevadas adelante por el personal aduanero permitieron confirmar este extemo.

Una vez concretado el operativo, los actuantes lograron determinar que el vehículo había permanecido detenido cinco días en la ciudad fronteriza del Chuy, desde la que volvía con un nuevo permiso de tránsito y con una factura brasileña falsificada.

Se pretendía hacer creer que los 1.783 rollos de telas (de origen coreano), con un peso total de 19 toneladas y media, eran una exportación del país vecino al puerto de Montevideo, cuando en realidad nunca ingresaron a Brasil.

El monto de la mercadería incautada asciende a los 190 mil dólares, de acuerdo a las estimaciones realizadas.

De lo actuado tomó intervención el juez de Aduana de 2o. Turno, quien dispuso la inmovilización de la mercadería y la elevación de los antecedentes. Hasta el momento no hay personas procesadas, pero las investigaciones continúan para esclarecer el caso totalmente.

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